Fotografía digital
Lección: 21
Capítulo: Control de la luz
Siguiendo con el esquema trazado inicialmente para la descripción de la cámara
llegamos al segundo gran bloque de nociones. Las relacionadas con el control
de la luz.
Habitualmente consideramos como correcta una fotografía que ha sido expuesta de
forma que reproduce los tonos de la imagen, desde las zonas más claras hasta
las más oscuras. En la siguiente imagen de les Roques de'n Benet, el paisaje
picasiano de Horta de Sant Joan, observamos una de tantas muestras posibles
de exposición correcta. Estamos habituados a captar a simple vista como idónea
una combinación de brillo y contraste que recorra desde los tonos oscuros
a los claros.
Los programas de edición digital permiten corroborar la impresión visual
mediante el histograma. Éste muestra la distribución de la cantidad de píxeles
que presenta cada uno de los tonos de la imagen. Desde los negros a la izquierda
del gráfico hasta los blancos a la derecha.
Habitualmente, la imagen correctamente expuesta presenta un mayor porcentaje de
píxeles en la zona central.
No obstante, nada en este mundo es absoluto. La relatividad abarca todos los
ámbitos, y sin duda el de la fotografía de forma muy especial. Podemos optar
así por crear una imagen con todos los tonos situados en la zona de las altas
luces, o bien en la situación inversa, reproducir únicamente los tonos oscuros.
No por ello las fotografías serán incorrectas. En los casos extremos de
construir una imagen sólo con los tonos de las altas luces, o únicamente con los
de las bajas luces, denominamos las obras como en high key y low key,
respectivamente.
En la imagen anterior la mayor parte de los tonos son claros. Exceptuando las
zonas de la ventana, la mayor parte de los tonos se encuentran en las zonas
de las altas luces. El histograma correspondiente muestra claramente la
distribución.
En un caso contrario se encuentra la imagen siguiente. Aquí la mayor parte de
los tonos son oscuros y corresponden a la zona de las sombras.
La exposición correcta puede situarse perfectamente en una zona de altas luces o
de sombras. Es importante lograr que no existan áreas quemadas o sin detalle
en cada uno de los casos.
Corroborando la apreciación visual de la gama de tonos oscuros de la imagen el
histograma correspondiente refleja esta misma distribución. La zona en sombra
sin detalle se traduce en un pico en el histograma, en la zona de los negros
Teniendo en cuenta la variabilidad de temas en la mente del fotógrafo, en
general éste buscará la exposición correcta. Ya se trate de un sensor
electrónico,
ya sea una emulsión sensible, es preciso que llegue hasta ellos la cantidad de
luz precisa. Si llega demasiada la fotografía se quema, mientras que si
llega poca la imagen queda oscura. Únicamente cuando llega la cantidad justa se
obtiene una reproducción correcta de los tonos y texturas de la realidad.
Ahora bien, si se comparan las dos fotos anteriores ambas se pueden considerar
correctamente expuestas. Tanto una como la otra reproducen desde los tonos
oscuros a las altas luces y presentan en los tonos medios la máxima
concentración.
Los histogramas respectivos muestran unas curvas con concentraciones suficientes
de píxeles en distintas zonas medias, y con detalle desde las zonas de
los bajos tonos (izquierda de la gráfica) hasta las altas luces (zona derecha).
Siguiendo con la comparación, resulta obvio que mientras una fue tomada a la luz
del sol del mediodía la otra corresponde al atardecer. La cantidad de luz
disponible en una y otra situación eran radicalmente diversas. En ambos casos
llegó al sensor electrónico una cantidad adecuada de luz.
Lograr la exposición correcta significa adaptar los controles de la cámara en
función de la luz disponible. Si la intensidad luminosa es alta debe entrar
menos luz en la cámara que si las condiciones de iluminación son pobres. Los
medios disponibles para llevar a cabo este ajuste son el obturador y el
diafragma.
Un ejemplo clásico para comprender la relación entre exposición correcta,
obturador y diafragma es el del depósito de agua que se llena. Supongamos que
se precisan 10 litros para llenar un depósito de agua y que disponemos de un
grifo. Si lo abrimos totalmente se tarda 1 minuto para alcanzar el nivel de
completo. Resulta obvio que si cerramos el caudal del grifo a la mitad será
preciso el doble de tiempo para proporcionar la misma cantidad de agua.
-El depósito lleno equivale a la cantidad de luz necesaria para obtener la
exposición correcta.
-El caudal del grifo corresponde al diafragma, es decir, al diámetro de la
abertura a través de la cual dejamos pasar la luz.
-El tiempo de llenado es la analogía del valor del obturador, o, dicho de otro
modo, al tiempo durante el cual dejamos entrar la luz.