Fotografía digital
Lección: 25
Capítulo: Los modos de disparo
Sentados los principios básicos de la exposición correcta, debemos señalar que
la cámara digital dispone (o puede disponer en función del nivel de prestaciones
de cada modelo) de diversos modos de exposición que permiten automatismos
diversos. Veamos los más habituales.
En el modo de programas predeterminados se presentan diversas situaciones en las
que la cámara lleva a cabo los ajustes considerados idóneos para cada situación,
o presenta ayudas en pantalla en los casos, por ejemplo, de las panorámicas o de
las tomas macro.
Habitualmente se encuentran diversos programas mediante los cuales se hace
trabajar a la cámara en base a las necesidades de cada tema. Así, por ejemplo,
en el programa de retrato se prioriza el enfoque sobre el motivo más cercano, en
el de deportes se da prioridad a las velocidades deobturación altas y
en el de anorámicas se presenta una digitalización parcial de la imagen que se
acaba de captar, para ayudar a situar el encuadre siguiente.
Las imágenes anteriores corresponden a los fuegos artificiales en la playa de La
Concha. Se tomaron con el programa de fuegos artificiales de la cámara.
Mediante éste se coloca automáticamente una velocidad de obturación lenta para
así poder captar las estelas de los cohetes. También se ajusta la temperatura
de color para exposiciones de interior, de modo que se compense el tono
rojizo-amarillento de los fuegos. Las fotografías se dispararon a pulso, sin
trípode.
Por esta razón los puntos de luz se desplazan y reflejan el temblor del
fotógrafo. Usar un programa predeterminado no asegura la toma correcta de las
imágenes,
en el ejemplo que nos ocupa era imprescindible estabilizar la cámara a causa de
la velocidad de obturación lenta. De todos modos los resultados de imágenes
movidas pueden resultar estéticamente interesantes.
En el modo P (Programmed Auto) la cámara programa automáticamente la combinación
de velocidad de obturación y abertura de diafragma que considera óptima
para cada situación lumínica. En función de la luz disponible se ajustan los
controles para lograr una exposición correcta, y en la mayoría de los casos
el resultado es el correcto.
En este modo de exposición es posible modificar las combinaciones de velocidad /
abertura que ofrece la cámara de modo predeterminado. En función del modelo
que estemos utilizando normalmente existe algún tipo de control que permite
variar las combinaciones de velocidad / diafragma. Naturalmente, todas las
combinaciones ofrecen el mismo resultado en cuanto a la exposición. No así, como
ya hemos mencionado, en cuanto a la profundidad de campo o la posible
trepidación de la imagen cuando se emplean velocidades largas.
El fotógrafo dispone de la posibilidad de modificar la lectura automática de la
cámara, bien mediante la compensación de la exposición o bien mediante el
horquillado automático. Ambos conceptos se explican en un apartado posterior.
En los viajes turísticos la fotografía de viajes es una de las muestras
paradigmáticas del uso de los automatismos de la cámara.
La idea generalizada es la de llegar y disparar. No obstante es importante
señalar dos cosas. En primer lugar la medición de la luz.
Por más automatismos que funcionen en la cámara es el fotógrafo quien observa la
escena y decide el lugar hacia el que apunta la cámara para medir la luz.
En segundo lugar la composición. De la escena típica a la toma creativa
simplemente media la capacidad de ver. Aprender a observar y mirar no es en
absoluto
incompatible con compartir el viaje con los amigos.
En el modo S (Shutter Priority) la cámara se coloca en el modo de exposición de
prioridad a la velocidad de obturación. Esto significa que el fotógrafo
selecciona manualmente la velocidad de obturación, y la cámara ajusta en
concomitancia el valor de diafragma adecuado para lograr la exposición correcta.
Habitualmente, la cámara dispone de un sistema de aviso en el caso de que el
fotógrafo seleccione unos valores de obturación que provoquen una exposición
incorrecta. Es el caso por ejemplo de escoger una velocidad de obturación muy
alta cuando existe poca luz ambiental. Como el diafragma no puede abrirse
indefinidamente a partir de un valor la fotografía quedará subexpuesta.
Esta modalidad de exposición resulta adecuada cuando trabajamos con motivos en
movimiento que precisamos reproducir nítidamente. Como el ejemplo adjunto
congelando el movimiento de las olas.
La fotografía de deportes es paradigmática del uso de este tipo de programas. En
ella se utilizan velocidades de obturación altas para congelar situaciones
que habitualmente tienen lugar de forma acelerada y rápida.
El modo A (Apertura Priority) es en cierto modo el inverso al anterior y en él
la cámara se coloca en el modo de exposición de prioridad a la abertura.
El fotógrafo selecciona un valor concreto de diafragma, y la cámara ajusta el
valor necesario de obturación para lograr la exposición adecuada.
Como en el caso anterior, es preciso estar alerta para no escoger un valor que
motive una sub o sobreexposición. En este modo de funcionamiento es preciso
estar alerta para que un valor de diafragma excesivamente cerrado para una
situación de luz concreta no obligue a utilizar una velocidad de obturación
demasiado lenta. Una combinación de diafragma 16 y obturación 2, por ejemplo,
puede corresponder a una exposición correcta, pero a no ser que dispongamos
de trípode difícilmente la imagen no trepidará. A no ser, claro está, que el
fotógrafo tenga mucho pulso o busque recursos, como apoyar la cámara en una
farola.
Este modo de exposición con prioridad a la abertura resulta adecuado cuando
precisamos controlar la profundidad de campo. Así, por ejemplo es útil en la
fotografía de paisajes o en el retrato.
En ambas situaciones normalmente pretenderemos disponer respectivamente de poca
y mucha profundidad de campo. Trabajar en este modo de exposición nos permite
controlar con mayor precisión el diafragma utilizado, y por tanto inferir las
características de enfoque o desenfoque de nuestra fotografía.
Finalmente, en el modo M (Manual) el fotógrafo tiene la libertad total de
decidir los valores de diafragma y velocidad que coloca en la cámara. Así puede
sub o sobreexponer si lo desea o precisa, para por ejemplo aplicar técnicas
creativas.
También le permite exponer voluntariamente para las sombras o las altas luces.
En este modo es factible realizar exposiciones de varios minutos dejando el
obturador abierto. En la fotografía del gato se optó por combinar una velocidad
de obturación lenta que permitiera obtener un fondo movido, con el disparó del
flash que captó con más nitidez la cara del animal.
En las situaciones que acabamos de analizar, el control de la exposición o bien
es asumido de forma automática por la cámara (modos AUTO, P, S, o A) o bien
recae completamente en la voluntad del fotógrafo (modo M). Ahora bien, existen
tres procedimientos básicos para modificar la lectura de la luz que lleva
a cabo la cámara. Son el bloqueo de la exposición, la compensación de la
exposición y el horquillado.