Restaurar fotografías con Photoshop
Lección: 5
Capítulo: Restaurar imperfecciones
Pues bien, vamos a empezar a restaurar en serio, se trata de
dejar una fotografía antigua, como si la acabara de hacer el fotógrafo. Vamos a
eliminar las
raspaduras y suciedad, después vamos a eliminar el `grano´, corregiremos los tonos, y cuando ya esté preparada,
la colorearemos. Como nuestra anterior
fotografía, no tiene apenas raspaduras, buscaremos una que
sí las tenga, la abrimos con Photoshop y ampliamos
convenientemente para que podamos trabajar
con los defectos mas pequeños.
Pulsamos sobre la herramienta Tampón de clonar
, después buscamos
una raspadura o suciedad que queramos eliminar y pulsamos alt
junto con el botón izquierdo del ratón sobre una zona cercana que esté
limpia, soltamos alt y
seguidamente pulsamos sobre la zona a limpiar, repetimos la operación con cada
una de las raspaduras o motas que vayamos encontrando.
Os recomiendo consultar la ayuda para mas información sobre
esta herramienta, ya que viene muy bien explicado su funcionamiento y con
seguridad que os despejará
cualquier duda.
En la versión 7 de Photoshop,
existe una nueva herramienta: el pincel corrector
, que nos puede ser
de mucha mas utilidad en superficies uniformes, el pincel corrector también
hace coincidir la textura, iluminación y sombreado de los
píxeles muestreados con los píxeles fuente, y así obtenemos
una mejor fusión con el resto de la imagen, en cuanto al funcionamiento, es
igual que el tampón,
se pulsa alt y el botón izquierdo
del ratón sobre la zona de muestra y después nos vamos a la zona a reparar y
pulsamos con el ratón sobre ella.
En superficies rugosas o en los contornos no nos dará
resultado y tendremos que recurrir al clásico tampón. Si los defectos se
encuentran en el fondo, o
en partes alejadas de los contornos, este paso no entrañará
mayor dificultad, pero si los encontramos atravesando contornos, o en zonas
rugosas, tendremos
que poner a prueba nuestra destreza.
La fotografía de abajo es un caso extremo, pero os la he
querido mostrar para que veáis que es posible conseguirlo, es cuestión de
paciencia, además de
destreza, que adquiriremos con la práctica.