Fueron momentos de una ilusión
los que llenaron mis días de alegría,
hinchado de amor mi corazón
anhelaba tu ser día tras día.
Todo era hermoso cuando juntos compartíamos,
cuando flores de mil colores tu rostro reflejaba
y las estrellas brillaban cuando a los ojos nos veíamos,
era una ilusión lo que tanto amaba.
Simplemente una ilusión
que llena el vacío del alma,
a veces de pocos y a veces de muchos momentos
llenos de tormentos o de una inmensa calma.
Es la ilusión una parte de la vida,
es quien da la fuerza para seguir adelante
sintiendo esa llama ardiente que acelera los pasos
del andar por los caminos con los pies descalzos.
Vivamos esta ilusión hoy,
porque mañana viviremos de su recuerdo.
Autor: Paco de Barcelona