Me dijeron que perdió el color
como si fuera una rosa,
con él se fue su dolor
y sonrió, como si tal cosa.
Lo esperaba, yo lo sé,
era algo que pedía,
día a día con su fe,
sabía que Él vendría.
Había estado orando
y pidiéndole al Señor
que la dejara ir andando
a su diestra, por favor.
Y Él la tomó en sus brazos
como quien toma una flor
le dio alas, le dio lazos
y se la llevó… el Señor.
Ahora está donde quería
en el cielo, en la oración,
como flor blanca que un día
fue luz, amor y canción.
Autor: Josefina Ezpeleta.