Cómo escribir un libro
Lección: 9
Capítulo: La resolución de la obra
Clave # 9
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LA RESOLUCIÓN DE LA OBRA
A lo largo de las ocho claves anteriores nos hemos preocupado por el origen, el
desarrollo y las características de nuestra historia y sus personajes.
Cuando se aproxima el final de la trama, debemos darle una conclusión.
Hemos tratado las características las características del cuento, que a fin de
cuentas y para nuestros intereses, es igual que una novela; su única diferencia
es la extensión, y nos referimos a los pasos de presentación, nudo y desenlace.
Hay varias formas de llegar al desenlace de una historia, según nuestras
preferencias. Puede haber un final feliz, donde los protagonistas alcanzan las
metas deseadas y quedan todos muy contentos; siendo una historia sentimental, la
pareja de enamorados será muy feliz y se terminaría prácticamente como
el clásico final de cuento "se casaron y vivieron felices". Aunque hay otras
formas de ser felices sin necesidad de casarse, de acuerdo con las necesidades
de nuestro argumento.
También puede darse el caso de que el desenlace no contenga los elementos de
felicidad que el lector desea. El autor, con los hilos de la trama en la mano,
podría manejar entonces un final trágico donde los protagonistas no logran la
felicidad anhelada.
Otra forma como puede llegarse al clímax de la obra es donde campee la justicia
y todo mundo quede en su lugar, aunque no necesariamente todos satisfechos.
Y también puede presentarse un final que sea precisamente lo contrario, sin
necesidad de llegar a la tragedia; la conclusión puede ser injusta para los
protagonistas en algunos aspectos y puede aplicarse al proverbio " no hay mal
que por bien no venga"
Asimismo, podemos rematar nuestra historia en cualquiera de las formas
señaladas, pero además tratar de dejar un mensaje; es decir, como en el caso de
las
fábulas, mencionar la clásica moraleja del cuento, para que se tome como lección
la historia que se acaba de leer; y entonces tendrá caracteres didácticos.
En consecuencia , para poder llegar al final que deseamos y se tome como
apropiado, dadas las características de nuestros personajes, así como el
ambiente
donde se desenvuelven , es necesario considerar tres aspectos; la idea general
básica de la obra: que tipo de narración pretendemos elaborar. El planteamiento
del tema o argumento. Finalmente, el desenlace que se le quiere dar, conforme a
los conceptos de genero literario que indicamos anteriormente.
Se propone entonces la elaboración de una sinopsis, un resumen de los puntos
sobresalientes de nuestra historia, los cuales servirán de pauta para ir
trazando
la línea argumental. Ya conocido el tema y la evolución que sufrirá, será
necesario pensar como se hará la narración de la obra, destacando lo básico,
frente a lo que será meramente episódico: los hechos fundamentales ante los
adicionales, que ayudaran a "vestirla" mejor. Aunque hay relatos que no
contienen
dialogo, sino únicamente narración, aun cuando sean escritos exclusivamente en
primera persona.
Si deseamos manejar una terminación de nuestro relato de manera dramática, es en
la acción, principalmente, donde debemos acentuar nuestra atención.
En el final trágico son los protagonistas quienes mueren, al estilo de Romeo y
Julieta, por propia mano, ante la imposibilidad de su amor.
Ejercicio:
Escriba una sinopsis con las características que se señalan, máximo una
cuartilla: personajes principales, situaciones, tema definido. Ensaye tres
finales
distintos: uno trágico, uno humorístico y uno con mensaje.