LUNA NATURAL, LUNA ARTIFICIAL

(PARTE 2)

 

 

Misterio Nº 2: combadura inverosímil

 

    La forma de la Luna también parece ser un capricho entre los satélites

del sistema solar. Si tratáramos de explicar esta combadura por medio del

efecto

de las mareas no cuadran los datos, es decir, las mareas no podrían producir

esa combadura pero es que, de todas maneras, la combadura se sitúa en su

lado

oculto, es decir, donde menos lógico sería. Los científicos tampoco poseen

respuesta para la cuestión de cómo es capaz la Luna de mantener esa

importante

combadura sin romperse.

 

Misterio Nº 3: los cráteres lunares

 

    La Luna, en su superficie, está compuesta por millares de cráteres. Los

cráteres son escasos en la Tierra, pero no ocurre así en la Luna, donde

encontramos

cráteres que van desde el tamaño de una moneda al de otros dentro de los

cuales cabrían países enteros.

 

    Suponiendo que Tierra y Luna han girado juntos durante miles de años, no

se explica cómo es que difieren tanto en su superficie.

 

    Este fenómeno puede ser explicado, sólo en parte, por el hecho de que la

Luna carezca de atmósfera y todos los meteoritos impacten contra su

superficie.

Esto no ocurre en la Tierra donde la atmósfera nos protege de muchos de

estos pequeños meteoritos. Pero, es evidente que, Tierra y Luna comparten la

misma

órbita solar y que los cuerpos cósmicos más grandes que vinieran en nuestra

dirección no se desintegrarían del todo en nuestra atmósfera antes de chocar

contra la superficie. Y lo cierto es que son irrelevantes los que se

encuentran en la Tierra, mientras que en la Luna suman millones. ¿Indica

esto que

la Luna se desarrolló originariamente en otro lugar?.

 

    Pero la anomalía mayor en lo que respecta a los cráteres lunares es la

de que, a pesar de su fantástico tamaño, incluso los más grandes son

sorprendentemente

poco profundos. Cráteres de 70 o incluso 150 kilómetros de diámetro no

tienen mas de 3 ó 4 Km de profundidad.

 

    Se ha calculado que un meteoro de un millón de toneladas tiene una

fuerza explosiva igual a la de una bomba atómica de un megatón (un millón de

toneladas).

Sobre la superficie lunar han caído meteoros de un billón de toneladas de

peso. ¡Y sólo han dejado agujeros anchos y poco profundos!.

 

    Consideremos el cráter Clavius. Tiene un diámetro de 220 Km, con un área

interior mayor que Suiza y Luxemburgo juntos. Sin embargo, en su punto más

profundo mide menos de cuatro kilómetros y medio.

 

    Incluso los cálculos más conservadores indican que un meteoro de 15 Km

de diámetro habría penetrado en la superficie lunar hasta una profundidad de

4 ó 5 veces el diámetro. Sin embargo, el cráter lunar más profundo que

conocemos (el cráter Gagarin) tiene 280 Km de ancho y sólo 6 Km de

profundidad.

 

    La conclusión a la que han llegado los diversos científicos es que,

debajo de las rocas de la superficie hay algo extremadamente denso y fuerte.

¿Pero

que puede ser "esa cosa" densa y fuerte?.

 

    Otra de las explicaciones a este fenómeno nos dice que esos cráteres

grandes tenían originalmente una profundidad de más de 10 Km, e incluso

algunos

hasta 75 Km de profundidad pero que el fondo de estos abismos se elevó para

compensar la pérdida de material.

 

    De todas maneras, muchos científicos se preguntan por qué no existe en

la Luna actual ni un solo cráter de 10 ó 15 Km de profundidad, por no decir

de

75 km.

 

Misterio Nº 4: Los desconcertantes mares de la Luna

 

    Diversas zonas oscuras cubren grandes zonas de la Luna. Los astrónomos

del siglo 17 pensaron que esas áreas eran mares y las denominaron así. Estos

"mares" son realmente zonas niveladas o llanuras cargadas de minerales

oscuros como el hierro. El fondo de alguno de los cráteres más profundos

tienen

también la misma superficie oscura.

 

    ¿Cómo se formaron estas inmensas zonas oscuras?

 

    Según los científicos, pudieron formarse por lava expulsada del interior

cuando el mundo lunar era muy joven, pero otros dicen que no podía haber en

el interior de la Luna tal cantidad de lava para formar esos inmensos mares

y que la Luna es un astro demasiado pequeño para calentarse hasta el punto

de producir una expulsión de lava de esa entidad. La teoría de que se

originaron por impacto de asteroides queda también rechazada por diversas

razones

físicas.

 

    Otro misterio de los mares es su forma y distribución. Cuatro quintas

partes de los mares de la Luna se encuentran en el lado derecho o zona lunar

que

la a la Tierra. No hay explicación para esto. Aun hay otro enigma: ¿por que

están casi vacías de cráteres estas zonas?.

 

Misterio Nº 5: Los "mascones"

 

    El tema de los enigmáticos mares se complicó aún más cuando la

tripulación del Apolo 8, al sobrevolar estos mares notó que su nave

aceleraba y daba

un ligero tirón hacia abajo. Todas las exploraciones lunares han observado

el mismo efecto: ligera atracción hacia abajo y aceleración. Los científicos

han explicado que la fuerza de gravedad en esas áreas es más fuerte que en

otros lugares de la Luna, debido a su mayor densidad o concentración de

masa.

A estos puntos se les ha dado el nombre de "mascones" (concentración de

masa).

 

Misterio Nº 6: ¿Por qué el lado más alejado de la Luna es tan diferente del

que da a la Tierra?

 

    La cara oculta de la Luna está mucho más marcada por las cicatrices y es

mucho más montañosa pero, por otro lado, tiene muchos menos mares. Las

razones

de esta extraña dicotomía son todavía desconocidas.

 

Misterio Nº 7: La ligereza y baja densidad de la Luna

 

    La Luna tiene solamente el 60 % de la densidad de la Tierra. ¿Por qué?.

 

    En 1962 el Dr. Gordon McDonald, uno de los principales científicos de la

NASA, publicó un informe en el número de julio de la revista Astronautics.

En él afirmaba que, de acuerdo con los análisis del movimiento de la Luna,

parecía estar hueca y, aunque los datos astronómicos eran reducidos, exigían

que el interior de la Luna fuera menos denso que las partes exteriores. Y

concluía diciendo que la Luna se asemejaba más a una esfera hueca que a una

esfera

homogénea. Cabe decir, sin embargo, que McDonald no creía que la Luna fuera

hueca y consideraba que existían incongruencias en el desarrollo numérico de

la teoría lunar. Es decir, que no aceptaba los datos del estudio y creía que

esas conclusiones se debían a errores.

 

Misterio nº 8: su origen

 

    ¿De donde provino la Luna? ¿Cuál es su origen?

 

    Las tres hipótesis que barajan los científicos con respecto al origen de

la Luna son: que comenzara a existir al mismo tiempo que la Tierra, que se

escindiera de la Tierra en una de las primeras fases de formación de ésta, o

bien, que fuera captada por la Tierra.

 

    George Darwin (hijo de Charles Darwin, padre de lo que algunos han

considerado teoría de la evolución) sustentaba la teoría de que la Luna fue

en alguna

época parte de la Tierra, de la cual se separó más tarde en un acto de

escisión celeste inexplicable. Las dificultades de la mecánica celeste hacen

esta

teoría poco probable, por no decir imposible. De hecho esta teoría fue

rechazada por los científicos tiempo antes de que el hombre llegara a la

Luna.

 

    Más  rigor tiene la teoría de que se trate de un mundo hermano, formado

al mismo tiempo que la Tierra a partir de la misma nube de gas cósmico y

polvo.

Pero la gran diferencia de densidad entre ambos cuerpos ha llevado a algunos

científicos a dudar de la validez de esta teoría. El argumento decisivo en

contra de esta teoría llegó más tarde, cuando se comprobó que ese mundo era

marcadamente diferente a la Tierra en cuanto a la naturaleza de su

composición.

 

    La última teoría, la de que la Luna se formó en otro lugar y

posteriormente fue captada por la gravedad terrestre, es en extremo

improbable. No es fácil

comprender cómo pudo acercarse la Luna a la Tierra justo en el ángulo exacto

y a la velocidad precisa para quedar atrapada en una órbita a nuestro

alrededor.

La propia órbita de la Luna es el mejor argumento en contra de una captura

tan poco probable, ya que es también casi circular y sincronizada. Una

captura

de este tipo debería haber producido una órbita alargada y elíptica, en

lugar de la casi circular que la Luna sigue alrededor de la Tierra.

 

    Hasta aquí hemos señalado una serie de misterios propios de la Luna,

misterios científicos si se los quiere llamar así. Para algunos de estos

misterios

la ciencia actual tendrá nuevas explicaciones que yo desconozco pero el

conjunto de estos misterios continúa sin ser explicado por la ciencia

convencional.

Se hace pues necesario la búsqueda de explicaciones científicas no sujetas a

los dogmatismos impuestos, explicaciones más liberales que tengan en cuenta

otros misterios presentes en nuestro mundo y que valoren el conjunto y no

las partes. Reuniendo evidencias, elaborando hipótesis, y no elaborar

hipótesis

para luego buscar las evidencias.

 

    Estas aparentes incongruencias de la Luna podrían ser explicadas si

observáramos las cosas partiendo de otras bases distintas a las que rige la

ciencia

oficial moderna.

 

    Una hipótesis no confirmada no presupone que sea falsa y en el dilema

luna natural, luna artificial nada está confirmado por lo tanto ambas son

válidas.

Sin embargo, la hipótesis de una luna artificial quizás explique mejor el

conjunto de anomalías a las que está sujeta. Sería prudente pues, que la

comunidad

científica adoptase la hipótesis más probable, aquella que mejor explicara

el  fenómeno, es decir y en este caso, la hipótesis de la luna artificial

pero...

ya sabemos que si esto fuera así... muchas cosas cambiarían.

 

    En la siguiente entrega desarrollaremos una hipótesis muy especial que

de llegarse a confirmar transformaría para siempre nuestra visión de la

Historia

y nuestro origen. Evidencias no le faltan.

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