Hijo
Estaba sola, muy sola entre la gente,cuando un día semilla del amor creciste
en mi.
creciste rápido para la gente, pero muy lento para mi...
Una mañana con la rosada aurora, con mis brazos te pude cobijar en mi regazo;
cuna vacía que ya no lo fue mas.
Creciste y dulcemente me enseñaste con tus suaves y tiernos balbuceos la palabra
mamá .
De tu manita descubrí nuevamente la vida,tomaron desde entonces inusitada
importancia las flores del jardín, los pequeños insectos y las estrellas que
una noche yo bajé para ti...
Me ofreciste después la luna llena....recuerdo tu promesa...y hoy al verte
hombre,responsable y felíz agradesco a la vida y doy gracias a Dios
por el sol de tu vida en primavera, voy camino al otoño llevando conmigo el sol
en el cenit.
Marie Díaz