La cabaña
Fuimos con mamá
a pasar las vacaciones de
invierno a un
lugar tranquilo, no llegamos, y
todo terminó en
una orgía.
LA CABAÑA
Desde que mamá
se separó de papá no fue la misma
de antes y papá
tampoco por supuesto, la prueba
es que se fue
con una chica 15 años menor que
él.
Y debe haber
sido eso lo que a mamá la impulsó a
cambiar.
Antes ella
vestía sobria y era muy seria, ahora
su ropa a veces me daba
vergüenza, todo ajustado
o las polleras
cortas, cambió la ropa interior
por unas que
casi no se veían de tan chiquitas,
y su apariencia
fue toda retocada.
Mamá tiene 32
años, era castaña clara, ahora es
rubia muy
clara, casi platinada, se dejó el
cabello largo,
le llega hasta casi mitad de
espalda, un
poco mas arriba, se lo alisó, se
saco esas ondas
que tenía, le habían aconsejado
ese color para
que resalten sus ojos azules. De
pechos siempre estuvo bien,
pero ahora, con la
nueva ropa
interior los corpiños que usaba le lo
subían mas.
Tanta gimnasia y régimen le formaron
una cinturita chica para que le sobresalga la
buena cola que
tiene, en donde la gimnasia
también se
hacia notar, la tenía bien parada y
firme, sumado a
los pantalones ajustados al
máximo o las
polleras cortas era visible hasta
para los cortos
de vista.
Sus piernas se
habían endurecido, mide 1,66
metros, camina
bien derecha, lo que resalta su
figura.
Salió con un
par de tipos desde la separación,
todos feos, parecía que a
ella la atraían los
feos.
Por lo que la
escuchaba hablar con su mejor
amiga cuando
venía a casa, era buena en la cama
y se quejaba que los
tipos que le habían tocado
tenían sus
cosos muy chicos, esperaba algo muy
grande se ve.Y
escuché una vez decirle a Marta
(mi mamá se llama Paola y yo
Federico) que la
cola se la
reservaba para algo muy especial, que
quería sufrir
por ahí, y bueno, no había dudas
que debería ser
buena en serio en la cama.
Mis 7 años no
me daban mucha autoridad para
opinar de mamá,
pero si debo decir que ella
hacía todo a
ocultas de mi, jamás la vi en una
actitud de
seducción, aunque ahora estaba muy
cambiada.
Llegaron las
vacaciones de invierno y mamá
decidió que
fuéramos a descansar por un lugar
que le había
comentado su amiga Marta.
Mamá no tenía
problemas de trabajo, porque tenía
dos boutiques
con encargadas de mucha confianza,
por eso se
podía ir cuando quisiera.
Preparó el auto
y un viernes a la tarde salimos.
Ya había pasado
6 de horas de viaje y la ruta
estaba vacía, no se veía autos
o casas.
Estaba ya
oscuro y mamá estaba nerviosa porque
pensó que se
había equivocado de camino.
Llegamos a una
estación de servicios que estaba
sola en medio
de la ruta, llenó el tanque de
nafta y le
preguntó al único tipo que había
allí, que
despachaba si estaba bien encaminada
para el lugar que
íbamos. El tipo le dijo que a
unos 30
kilómetros mas adelante se abría un
camino, y
teníamos que agarrarlo, hacer unos 50
kilómetros y llegábamos a
la localidad que
buscábamos.
Ya era muy de
noche y encima estaba empezando a
llover, y para
colmo de males el camino era de
tierra, todo mal,
estábamos en el medio de la
nada, rodeados
de árboles, eso parecía una
selva, todo por
que Marta le llenó la cabeza a
mamá con que era el lugar
ideal para descansar.
Ya llovía mucho
y del pueblo ni noticias, el
auto empezó a
patinar, no se vía nada de cómo
llovía ahora, mamá
lo forzaba, lo aceleraba y el
auto se iba de
costado como en una pista de
patinaje, se
fue contra una cuneta, mamá lo
aceleró al
máximo y chau, falló y se paró el
motor.
Había un olor a
aceite quemado que no se podía
estar, tuvimos
que bajar un poco las ventanillas
y empezaba a
entrar agua, un desastre, por
dentro maldije
a Marta y sus ideas de lugares
tranquilos.
En medio de una
selva, de noche, lloviendo,
genial.
Ni hablé, mamá
estaba a las puteadas, si abría
la boca me daba
un cachetazo, por eso miraba
para adelante.
Trabó las
puertas e inclinó las butacas y
despacio nos
vino el sueño.
Cuando me
desperté, estaba amaneciendo, llovía
como si fuera
el diluvio universal, y ahora se
veía el camino
con hilera de árboles a los
costados y
nosotros en una zanje entre dos pinos
altísimos. Nada
mas, árboles y matorrales,
ningún signo de
vida y agua por todos lados,
como a 30
metros se veía un arroyo grande y nada
mas.
Se despertó mamá
y miraba mas que preocupada
nuestra
situación. Sacó el termo con café y me
dio un vaso con
leche en polvo, ella lo tomó
solo.
La radio no agarraba nada, por eso puso un
compact y
música melódica y se recostó contra la
butaca, me miró
y dijo "Que hacemos?", no dije
nada porque no
sabía.
La lluvia no
paraba y la zanja estaba llena de
agua, ya
golpeaba las puertas del auto, hermoso
panorama se
presentaba.
En eso, por el
camino, bastante adelante se
empezó a ver
una figura que venía hacia donde
estábamos, le
dije a mamá, ahora se veía mejor,
era alguien con un capote de esos
para la lluvia
negro.
Ya estaba allí,
no se le veía la cara por la
capucha, caminó
hasta donde estaba la ventanilla
de mamá, el
agua le llegaba casi a la rodilla y
cuando estaba
frente a la ventanilla levantó la
cabeza y le
vimos la cara.
Los dos, mamá y
yo nos fuimos para atrás, y
peor, yo grité.
Era un tipo
como esos de cuentos de terror. Una
barba terrible,
larga y negra, casi no se le
veía la boca, aunque cuando
se rió fue peor le
faltaban casi
todos los dientes, tenía cuatro o
cinco arriba y
tres abajo, los ojos negros, el
pelo tan largo que le salía por
los costados de
la capucha, no
se la edad que podía tener,
calculo que 40
o 45, apoyó las manos en la
ventanilla y
eran terriblemente peludas, bueno,
en el lugar que
estábamos, la lluvia y todo lo
demás, él
encajaba perfecto, faltaba el castillo
nada mas y los
lobos.
Mamá, después que se repuso del
susto, abrió un
poco la
ventanilla y el tipo la saludó.
Después que esa
cosa humana miró a mamá de
arriba a abajo y
por supuesto le clavó de pasada
los ojos en las
tetas le dijo "Creo que están en
problemas, no
va a parar de llover, el pueblo
mas cercano
está como a 5 horas en auto, se
perdieron, acá
es monte nada mas, yo vivo cerca,
vengan a mi
cabaña porque si se quedan el agua
va a entrar en el auto y no se
puede sacar de
acá".
Mamá me miró,
la cosa estaba muy fea y no había
elección. Le
dijo que bueno, gracias, agarró un
bolso con la
mayor cantidad de ropa, el tipo
dijo que él
llevaba el otro, sacó dos camperas,
nos cubrimos,
bajamos en el medio del agua y
empezamos a caminar.
Caminamos como
una hora, estábamos empapados, y
vimos en el
medio de unos árboles una cabaña,
chica, de
madera, y entramos.
Adentro había una
sala chica con una estufa con
leña prendida y
todo revuelto, restos de comida
arriba de la
mesa, todo mal arreglado, se veía
una pieza y un baño, la pieza era un
desarreglo
total, la cama
que era de dos plazas estaba con
las frazadas
hechas un bollo la almohada en el
piso, ropa
sucia en cualquier lado.
Nos sacamos las
camperas con mamá y como le puse
yo, el
"hombre lobo" se sacó el capote. Era
alto, como de
1,90 metros, robusto y ahora mas
feo, tenía una
camisa a cuadros de frisa, un
pulóver negro y
un jeans todo gastado con las
botas que le
llegaban a las rodillas casi, era
en serio un
hombre lobo, todo peludo, la cara
que casi no se
le veía por la barba y el cabello
que ahora
suelto le llegaba hasta los hombros,
no era gordo pero si grande, del
cuello de la
camisa le
salían pelos para arriba, nunca vi un
tipo así.
Le dijo a mamá
que pasáramos al baño a secarnos
y cambiarnos,
ahora la miraba bien a mamá, que
estaba parada
con un jeans ajustado, una polera
negra y un
pulóver negro.
En el baño mamá
me hizo lavar bien, y me cambió,
ella se puso un
pantalón azul oscuro, como todos
muy apretado,
una polera blanca y un pulóver
azul con cuello
en V.
Hacía mucho
frío, y el tipo nos acomodó al lado
de la estufa.
Siempre miraba
a mamá con ojos de desesperación,
hablaba muy poco,
lo necesario.
Comentó que
hacía las compras con una camioneta
vieja que
estaba atrás de la casa, que vivía de
la venta de
madera, que iba una vez por mes al
pueblo mas
cercano y que dentro de dos días
esperaba a una
sobrina de 13 años. Dijo que solo
recibía a un
vecino de 22 años que vivía solo
como a 2 kilómetros y que
trabajaba con él
talando árboles
para vender la madera.
Mamá escuchaba
pero su preocupación era que no
paraba de
llover, y que él le dijo que las
tormentas a
veces duraban mas de una semana, y
que el auto
tardaría en ponerse a punto después
que se lo
pudiera sacar de donde estaba.
Nos ofreció su
pieza para dormir pero mamá le
dijo que no,
que lo haríamos en esta sala y él
trajo un colchón grande que
dejó parado contra
una pared.
Al mediodía
comimos carne que mamá preparó, la
cocina estaba
incluida en la sala, pero el humo
tenía buena
salida para arriba, todo era a leña,
no había a gas,
para bañarnos había un tanque
que estaba en
la sala y la misma cocina de leña
lo calentaba por medio de unos
caños. Como era
de día no había
notado que no había luz, y vi
unos faroles
que me di cuenta que era la
iluminación de
allí.
El tipo miraba
a mamá feo, tan rubia, y con ese
cuerpo lo puso
bastante alterado, mamá no le
prestaba
atención y yo rezaba que siguiera así.
Llegó la noche y llovía
como si recién empezara,
prendió los
faroles que le daba a ese lugar un
aspecto
tétrico. Cenamos fideos que preparó
mamá, por suerte el tipo había
hecho las compras
hacía dos días
y había mucha comida, igual mamá
le dijo que
ella le pagaría lo que gastáramos y
el tipo no dijo
nada.
Se fue a su
pieza y entornó la puerta, mamá puso
el colchón en
un costado y le puso las sábanas y
dos frazadas,
me dio la ropa de dormir, me
acosté, ella tomó un vaso
de agua y se empezó a
cambiar. Se
puso una polera fina negra y se
quedó abajo con
una bombachita negra solamente.
Así vestida fue
al baño y vi desde el colchón
que se abría un
poco la puerta de la pieza. Sin
importarle que
estaba yo ahí, ni siquiera me
miró, el tipo fue a la puerta del
baño y empezó
a espiar por la
cerradura, estaba en slips y un
pulóver blanco.
Levantó la
cabeza e hizo un gesto como que había
visto algo, me
miró, me hizo señas con un dedo
para que me
quede callado riéndose con esa boca
sin dientes,
volvió a mirar mientras se tocaba
el bulto de la
entrepierna que estaba creciendo
mucho.
Se metió de
nuevo en la pieza pero dejó toda la
puerta abierta,
enseguida salió mamá con el
farol que había
llevado al baño y era inevitable
que miraría la
pieza, pues la tenía enfrente.
Miró adentro de
la pieza, me miró a mi, y vino
al colchón. Yo me
hice el que estaba dormido y
mamá se acostó
a mi lado pero sin apagar el
farol.Yo estaba
de costado dándole la espalda a
ella, todo tapado solo parte
de mi cara se veía
pero como de mi
lado no estaba el farol, estaba
a oscuras. Al
rato apagó el farol y se durmió.
Al otro día, el
tipo se la pasó hablándole a
mamá, seguía
lloviendo y el cielo estaba todo
negro. En un
momento que yo estaba durmiendo la
siesta después
de almorzar, no dormía y vi que
ellos estaban
sentados, el tipo se estiró y
hablando le
tomó la mano a mamá que no sacó la
de ella, me
imaginé lo peor, hablaban muy bajo,
y al rato él la
soltó.
Esa noche me
acosté pero ellos se quedaron
hablando, el
tipo se acercó después de mirar si
yo dormía, y la
besó, ella lo miró y le dijo que
no con la
cabeza. Se fue a acostar y mamá se
durmió a mi
lado, yo sabía que tarde o temprano
mamá caería con
ese hombre lobo.
Al otro día se
fue el tipo a buscar a su sobrina
nunca supimos
si al pueblo a o a donde. Estuvo
como 4 horas
afuera y apareció todo mojado con
una nena.
La chica era
menudita, un poco alta, piernas
normales,
morocha, de pelo lacio y largo, ojos
marrones, no
tenía tetas casi, solo la cola se
le marcaba bien
y carita de nenita, de los 13
que tenía.
Estaba con una pollerita cortita y
una camisa con
un pulóver grueso verde.
Se fue a secar al baño y
mientras estaba allí
apareció el que
trabajaba con el tipo. Otro
monstruo pero
joven, pelo largo, barba mas
corta, alto,
flaco, muy morocho y cara de
depravado.El
hombre lobo lo presentó como Mario
y él dijo que
se llamaba Juan y la nena Karina,
mamá le dijo
que se llamaba Paola y yo Federico.
Toda la tarde
el pibe seguía a la nena y la
miraba como
para comérsela. Eso se estaba
transformando
en algo peligroso, y el tipo
miraba a mamá
para ver la reacción ante la
seducción del
chic a la chica.
Mamá miraba
pero no decía nada.
El tipo al
aproximarse la noche dijo que karina
iba a dormir en
la pieza de él y le dijo a Mario
que se quede a
dormir, que también iría a su
pieza, que la
nena dormiría en un colchón en el
piso y ellos
dos en la cama. Esto se iba a poner
espeso seguro,
la nena no hablaba casi nada y
mamá seguía
mirando.
Esa noche
apareció el alcohol, mientras mamá me
acostó y me
dijo que me durmiera ellos empezaron
a tomar un
licor que el tipo dijo que había
hecho él, era
fuertísimo y le dieron hasta a la
nena. La cosa
subía de temperatura, como me
vieron de
espalda, mamá vino a cerciorarse que
dormía pero yo
a pesar de hacerme el dormido,
despacio me fui
dando vuelta siempre todo tapado
hasta la cabeza
y miré.
Mario la estaba
besando a Karina que medio se
resistía y le
empezó a tocar una pierna aunque
ella mucho no
quería. Subió la mano y se la
metió en la
vagina y ella se la quería sacar.
Juan, el hombre
lobo, miraba a mamá y se reía,
mamá miraba.
El tipo se
acercó a mamá y la volvió a besar en
la boca, esta
vez mamá aceptó. Lo tomó del
cuello y se
trenzaron en un fuerte beso de
lengua, la
orgía había comenzado.
Juan, se tomo
un trago de la botella, le dio a
mamá que tomó
también y se volvieron a besar con
fuerza. Las
lenguas cara tanto estaban afuera
trenzándose.
Juan miró y cuando vio que el chico
había sacado su larga pija
afuera y Karina
resignada la
tenía agarrada con una mano dijo
muy
bajo"Bueno, es hora de ir a la pieza porque
se va a
despertar el chico, vamos", se
levantaron
todos y fueron a la pieza, Juan llevó
otra botella
nueva del licor casero y mamá
primero vino a
ver si estaba bien dormido.
Se llevaron los
faroles dejándome a oscuras,
mamá fue al
baño y al rato salió en bombacha y
la polera
negra, volvió a pasar a oscuras a ver
si seguía durmiendo, fue y
se metió en la pieza.
Yo me levanté
muy despacio al ratito y fui a
ver. Se sentía
risas, hablar, y se ve que del
alcohol que
habían tomado no se dieron cuenta y
la puerta no
estaba cerrada, solo entornada.
En el colchón
del suelo estaba Mario boca arriba
acostado
desnudo y Karina chupándole la pija
solo con una
bombachita rosa con lunares
blancos. En la
cama estaba el tipo haciendo ver
a mamá eso,
ella se había sacado la polera y
estaba de
costado viendo a la otra parejita
atrás estaba el
tipo desnudo con una pija super
gruesa y mas
corta que la de Mario pero mas del
doble de gruesa, besando la espalda
de mamá y
tocándole el
culo por arriba de la bombacha
negra que tenía
ella.
Mamá cerraba
los ojos y el tipo volvió a chupar
un trago muy
grande y le dio a mamá que también
tomó un buen
trago.
Mario estaba
ahora chupándole la vagina a
karina, que ya
estaba desnuda mientras el hombre
lobo le bajaba
la bombacha a mamá que miraba.
Mario se le
subió encima a Karina y se la empezó
a meter en la
vagina, la nena empezó a gritar y
mamá cerró los
ojos mientras Juan le chupaba el
culo desde
atrás riéndose.
Mario se la estaba
enterrando y Karina lloraba
empujándolo
para atrás y mamá empezaba a
chuparle la
gruesísima pija a Juan.
Karina era una
lágrima cada vez que le entraba
un poco más y
Juan dio vuelta a mamá que estaba
como borracha y
le apuntó ese monstruo gordo al
culo.
Mamá pegó un
grito que lo obligó a Juan a
taparle la boca
cuando la pija esa se quiso
meter en el
culo de ella que empezó a manotear.
Mamá cumplió lo
que le había dicho a Marta, le
estaba dando su
culo a una terrible pija.
Mario se
incentivó al escuchar a mamá gritar y
al ver que la
estaban clavando por el culo y le
enterró toda la pija a
Karina que lloraba como
si la
estuvieran matando.
Mamá hacía
fuerza tratando de recibir esa pija
gorda que la
quería penetrar, lanzó un grito y
la pija entró
un poco abriendo bien el culo de
ella. Ella con
los labios apretados y los ojos
cerrados trataba de levantar el
culo para arriba
para que le
entre, pero era muy gorda la pija y
costaba mucho.
Juan presionó un poco y se metió
mas. Mamá tiró
la almohada al piso y se agarró
con las dos
manos en un brazo del tipo que
estaba apoyado
a un lado de su cabeza.
Esa cosa peluda
y monstuosa que era Juan estaba
arriba de mamá
rompiéndole el culo y ella no
encontraba la
vuelta para recibir a la pija con
menos dolor.
Mario la estaba
bombeando a karina que gritaba
por esa pija
larga que estaba caminando muy
rápido por
dentro de ella. La vaginita estaba
muy abierta
pero se notaba que karina no era
virgen, que ya
había recibido otra pija tal vez
mas chica que
ésta que recibía ahora.
Mario la bombeó
mas de media hora, se la sacó,
le levantó un poco las
piernas y sin que ella
supiera se la
clavó en el culito. Ahora si
parece que
descubrió algo virgen porque ella
aulló de dolor
y empezó a empujarlo con sus
manos para
atrás, pero Mario no se iba a perder
de abrir ese
culito tan lindo y resistiendo los
empujones de
ella se la clavó mas, metiendo ya
toda la cabeza
adentro.
Las dos mujeres
gritaban porque ambas estaban
clavadas por el
culo. Mamá ya había recibido mas
de mitad de
pija y Karina estaba en eso.
Mi madre le
apretaba tanto el brazo a Juan que
se lo marcó,
hasta le sangraba porque ella le
clavaba las uñas del dolor,
pero la pija se
seguía metiendo
y el culo de ella estaba
estirado al
máximo.
Juan escondió
toda la pija adentro y mamá
trataba de
acostumbrarse a eso.
Karina lloraba
y le pegaba a Mario que como si
no sintiera
nada ya tenía mitad de pija en ese
culito tan
cerradito.
Juan se empezó
a mover arriba de mamá, la cama
se empezó a
mover del bombeo y a hacer ruido,
parecía que
caminaba ahora del bombeo de Juan
abriendo el culo de
mamá que seguía con muecas
de mucho dolor
y también con algunas lágrimas en
sus ojos.
Juan ya le daba
duro y mamá parecía que se
estaba
acostumbrando al monstruo y paró un poco
de llorar.
La que no se
acostumbraba era karina que ya la
tenía casi toda
adentro y estaba en plena
desesperación,
Mario una vez que sintió sus
huevos chocar
con las nalguitas de ella la
empezó a
bombear y ella parecía morir.
Mamá estaba ya
moviéndose, con dificultad pero
ya gemía. La
pija la estaba rompiendo atrás pero
ya ella estaba
para todo encima tomada, se la
notaba caliente
y gozando con el dolor que el
hombre lobo le
infringía. La tuvo mucho tiempo
dándole por el
culo y de golpe la sacó y se la
puso en la concha, pero por ahí
mamá aguantó el
dolor del
principio y enseguida empezó a tener
orgasmos,
moviéndose los dos y gimiendo fuerte,
mamá se
levantaba de caderas y Juan se la
enterraba toda.
Mientras Mario
luchaba bombeándole el culo a
Karina que
estaba rígida del dolor y seguía
llorando, después de un rato
Mario le llenó el
culo de leche y
se la sacó haciéndole pegar un
grito cuando
salió la cabeza.
Karina, tan
chiquitita que era y se comió una
buena pija por
sus dos agujeros.
Al rato Juan le
acabó a mamá en la concha
gritando ambos
del placer.
Los cuatro
quedaron tendidos y al rato, desde el
colchón del
suelo, Mario le tocó la pierna a
Juan que se
paró y se acostó con Karina pasando
Mario al lado
de mamá.
Juan le llevó
la cabeza a Karina para que le
chupe su grueso
tronco y ella le empezó a pasar
la lengua
porque era imposible que le entrara en
la boca.
Mario se estaba
besando apasionadamente con mamá
que no dijo
nada del cambio. Mamá le agarró la
pija y se bajó
, se la chupó de tal manera que
Mario la sacó
diciéndole que no quería acabarle
en la boca, que
la quería coger bien. Mamá se le
subió arriba,
se puso la
Pija en la
concha y lo empezó a cabalgar.
Juan estaba
intentando ponerle la pijota a
karina que
lloraba desesperada porque ni la
cabeza aguantaba, era demasiado gorda para la
vaginita de
ella. Entonces cansado de intentar
lo que no iba,
la dejó y se subió a la cama, la
empujó a mamá
un poco para adelante, se puso
atrás y le
clavó el culo de ella. Mamá luchaba
con las dos
pijas adentro gritando y gimiendo y
ellos le daban
sin parar.
Karina que miraba eso, se
levantó y subió a la
cama, lo besó a
Juan en la boca, puso su cara
donde las pijas
estaban entrando y empezó a
besar las
nalgas de mamá que bramaba de placer
al sentir otra
cosa mas.
La nena le
pasaba la lengua a la pija de Juan
cuando salía
del culo de mamá y la acompañaba
cuando volvía a
entrar. Juan la sacaba para que
ella le chupe
el culo a mamá que estaba a los
orgasmos
limpios.
Acabaron los dos
adentro de mamá y Karina con su
boca les limpió
la pija y la concha y el culo de
mamá.
Los cuatro
quedaron tendidos, hasta que mamá le
dijo algo a Juan, se
levantó y se puso la
bombacha. Me
volví al colchón y después de pasar
por el baño,
mamá se acostó a mi lado.
Al otro día
había parado de llover aunque seguía
nublado,
apareció Juan en el comedor cerrando la
puerta de la
pieza. Al rato escuché un grito de
Karina por lo que me di
cuenta que Mario se la
estaba
cogiendo.
Como la cama
hacía mucho ruido y Karina seguía
gritando, mamá
y Juan me llevaron afuera y nos
sentamos al
lado de la puerta.
Como a las dos
horas apareció Karina caminando
con dificultad
y con el vestidito cortito,
cuando se agachó me di
cuenta que no tenía nada
abajo, atrás
vino Mario.
Karina estaba
pálida y Mario la abrazó en un
costado
besándola.
Durante todo el día no pasó
nada entre mamá y
Juan, pero
Mario estaba muy caliente con Karina
y vi que la
llevó atrás de un árbol, le levantó
el vestidito y
le hizo de nuevo el culo de
parados, ella
estaba abrazada al árbol llorando
mientras él la
bombeaba con todo.
Esa noche se
dieron como nunca. Juan le perforó
el culo a mamá
que lloró de nuevo por la fuerza
con que le
metía la pija. Karina terminó con el
culo deshecho
por Mario que le dio con saña.
Mamá se comió dos
polvos la pija de Mario en su
vagina y Juan
intentó ponerle aunque sea la
cabeza en el
culo de Karina pero no pudo.
Pasaron los
días y por fin sacaron el auto y lo
empezaron a
componer.
Un día mamá y
Juan fueron al pueblo a comprar en
la camioneta,
me quedé con Mario y Karina, me
dijo Mario que
me quede en el comedor y se llevó
a ella a la
pieza y se la cogió con brutalidad.
Karina ya parecía un cadáver y
caminaba abierta
de piernas.
Una vez que el
auto estuvo en condiciones nos
volvimos,
Karina también se fue y ahora estoy
esperando que
mamá organice las vacaciones de
verano aunque
me imagino por donde vamos a pasar
unos días.