El invierno nos helaba pero juntos pudimos sibir la temperatura. Era un sábado a la tarde y al fin dejamos la clase. Como el frío era mucho nos decidimos

tomar un café. Caminamos algunos metro y entramos al bar, era bastante gente y todos nos miraban dada la diferencia de edad que nos separaba, pero la terrible

atracción que nos unía. Eran bastantes las diferencias, la edad, la estatura, los gustos ideológicos pero esas tarde no dejamos de tomarnos de las manos

y ni siquiera nos importaban los ojos que nos acusaban como de cometer pecado. Ya no hubo forma de detener el estado de atracción y luego de finalizar

el café nos tomamos un taxi en dirección a un hotel. Yo estaba austada a pesar que no me creía y de yo no ser virgen era la primera vez qaue iba a entrar

a ese sitio. Pero él conocía bastante y dejé que me llevara. Yo estaba pasando por una de mis terribles depresiones y sufría de no tener deseo sexual.

Pero desde que entramos al cuareto, con esa luz suave, la cama enorme y el calor del calefactor no pude evitar sentir que mi deseo fluía como las caricias

que sus manos dejaban por cada parte de mi cuerpo. él sabía de mi estado depresivo, de mi no deseo sexual y se ve que sin decirme nada se propuso cambiarlo,

como si sus mismos estados depresivos le dieran la fortaleza para cambiar mi vida. Sus manos me tocaban muy despacio y su lengua entraba en mi boca primero

con temor a ser rechazada y luego dejando llevar todo ese sentir a todo mi cuerpo. Cuando me di cuenta me besaba las tetas y luego toda mi piel para entrar

en mi bagina y subsionarme despacio y luego con velocidad. El primer orgasmo que tuvimos juntos lo hizo con la lengua y fue descabellado dado que yo estaba

aterrorizada pero cuando me di cuenta mi mente estaba en blanco, temblaba y el líquido caliente salió de mi bagina entrando en su boca y sintiendo el placer

que esto nos provocaba a ambos. Luego entró su bestia bien erecta en mi bagina y nos movimos despacio, ya estaba con demasiada temperatura y no fue difícil

provocarme una enorme cantidad de orgasmos, él estaba asombrado dado que no estuvo con alguien que tuviese tantos orgasmos en tan poco tiempo y le era

gracioso y yo no sé si por el hecho de tener una sexualidad compleja estaba asombrada por lo mismo. Pero con el paso del tiempo seguimos en el mismo ritmo

sexual y hoy es muy normal que eso siga ocurriendo; él solo me hace sentir semejantes cosas, no sé que tiene siempre le digo que me hechizó porque no logro

salir de él, esa noche no nos dio el tiempo y pasamos seis horas con intervalos muy cortos de no estar tocando nuestros cuerpos o penetrándome y chupándome

una innumerable cantidad de veces. Luego como dos desconocidos nos depsedimos pensando que esa iba a ser la única vez, dado que las diferencias nos separaban,

pero hoy en día el tiempo siguepasando y seguimos mostrandole al mundo que no existen diferencias en el deseo sexual,cada vez que me penetra, que me me

penetra por detrás siendo el primero que lo hizo siento que es el amante que el destino me tuvo reservado y él cada vez que penetra mi recto lo hace con

demencia porque sabe que fue quien se atrevió a abrir ese lugar y en muchas ocasiones me reitera que cada vez siente que lo abre por primera vez, a pesar

que las diferencias y su no libertad no nos permiten vernos muy seguido cada vez que lo hacemos no existe otra cosa y el mundo se detiene. Me penetra,

me besa y su lengua entra desde mi bagina a mi ano, yo siento asombro en que sentir como esa lengua entra a mi recto como un pene y se mueve de tal forma,

dado que nadie   nunca tuvo ese deseo sexual de lamer un lugar tan no deseado para tal efecto, pero él lo hace y cada vez que lo hace siento como si fuese

un rito sagrado.

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