Sabanas de seda
Esta noche entre sábanas de seda
voy a permanecer abrazada a tí
cama blanca que perfumada queda
después de hacerme el amor sin fín.
Antes quiero que frenético mi carne beses
y que en cada beso voltees a verme
que mires mi rostro una y mil veces
para que veas mis gestos y quieras
poseerme.
Ahora así acostados en silencio quedemos
tocando sólo nuestros cuerpos
desnudos
sin decir palabra este intenso
placer expresemos
con miradas tiernas y con los
labios mudos.
Oigamos sólo nuestra respiración agitada
y pasemos suavemente nuestras manos
rozando la piel por debajo de la
almohada
para que poco a poco se avive el
fuego que nos damos.
Después tortúrame con cada una de tus caricias
hasta que dejemos mojado el lecho con
sudor
y toma todo lo que de mí codicias
¡ grita !, ¡ sáciate !, ¡ anda,
gózame mi amor !
Besa mi carne frenèticamente...