¿Será igual?

 

En esta emoción que hoy me transporta miro sus ojos e imagino mi futuro junto a él...

 

¿Sigo imaginando o me detengo?

 

Me refugio en la contención de sus brazos y en el calor de su aliento.

 

Hoy lo amo y él me ama, somos dos locos que inventaron este amor...

 

Y mañana... ¿Será igual?

 

No lo sé pero me entrego...

 

Me subo a esta nube que me hace sentir en la cúspide de mi vida.

 

Me dejo llevar por ella y toco las estrellas y me enciendo en el sol de cada amanecer.

 

Me gusta que juguemos al amor.

Me gusta entregarme y que se entregue.

Me gusta que me abrace y abrazarlo.

Me gusta él le gusto yo... y entonces para qué pensar en el futuro.

 

Disfruto de esta magia.

Siento mi corazón que late más y más.

Vibra mi piel recordando una a una sus caricias.

 

Y me digo y le digo:

 

El amor tiene un punto de encuentro que forma su eje y hace que dos mundos giren en torno a él.

 

Quizás un día uno de esos mundos se aleje, se distancie o solo decida dejar de girar, pero no importa por nada del mundo deberiamos dejar de vivir esa pasión,

esa sensación, ese inmenso amor.

 

La llama del amor es tan brillante y arde de una manera tan especial que solo aquellos que se arriesgan a quemarse en ese fuego pueden sentir su inmenso

calor.

 

No sé si será igual mañana...

Ni dentro de un año o dos...

Ni sé si será eterno...

Pero hoy me haces bien y eso es lo que importa: este presente...

Nuestro presente.