Esa tarde ambos estuvimos dormidos. De vez en cuando nos daba el apartando. Dado que como vengo diciendo en algunos de lols relatos ambos somos depresivos

y veníamos de historias de muchas desepciones y dolor. No eramos de hablar de ello ni siquiera de sus amantes o los míos que tal vez tuve menos que Dick.

Pero Dick no era de hablarme de ellas solo porque sabía que me lastimaba. Aunque algunas veces era de relatarme algunas cosas graciosas que ellas tenían,

como algo desagradable o formas de ser en las que había que modificar cosas. Y eramos de reirnos de ello. Pero no era malo porque de hecho solíamos reirnos

de nosotros mismos.

  Habíamos estado haciendo el amor en el alba y fue decididamente hermoso. Yo estaba despertando y él empezó a besar mi cuello hasta que su boca estuvo

cerca de mi oído derecho y en un susurro lento me dijo: "quiero poseerte de forma normal" esa última parte significaba que solo deseaba penetrarme por

la bagina, sin esfuerzos, en sliencio, sin demostrar casi expresión de placer. Debo admitir que las veces que hicimos el amor en esa forma fueron las mejores

y  ambos coincidíamos, podíamos lograr un climax a tal punto que nuestras mentes se unían y el único ruido audible era el deslizarse de nuestros cuerpos

por la sábana. Nadie notaría que estábamos haciendo el amor sino fuese porque lo viera o de otra forma, estuviese cerca con los oídos muy abiertos. Pude

sentir sus manos que me acariciaban mientras su pene posaba dentro mío y ambos uno sobre el otro estábamos sin movernos. Tal vez porque no deseabamos estar

vivos en ese instante y deseabamos, siempre era una pregunta que nos rondaba el cerebro, saber si los muertos en sus tumbas lograban poseerse. Bueno de

hecho no los cuerpos pero ambos creíamos en que una materia invisible seguía habitando luego de irnos y deseabamos que al partir pudiesemos estar juntos

y si uno de nosotros se iba antes poder esperarnos y hacernos el amor. En ese estado nos quedamos uno sobre el otro entrelazados por su pene introducido

y las lenguas que estaban juntas produciendo nuestra unión cerpental. Nos dormimos y las lenguas se soltaron y el pene bajó su erección dejando la calidez

del semen entrar en mi bagina de forma casi imperseptible pero solo nosotros en lo profundo supimos como fue. Al despertarnos nos bañamos juntos, no hicimos

nada en el agua pero sabía que algo se le estaba ocurriendo.

  "Vamos a la ruta desierta", me dijo. Y no pude negarme, yo sabía a donde llevaba esa  ruta pero pensaba que no iba a ser capás de semejante cosa. Ni siquiera

se me cruzaba por la mente a mí, a pesar que pasamos muchas horas en ese sitio, cuando la depresión nos invadía al borde del suicidio y necesitabamos ver

el dolor de la pérdida para levantarnos un poco la autoestima. Es difícil explicarlo y hasta tal vez un poco psicótico, pero al estar en contacto con el

dolor de las otras personas, podíamos sobreponernos a nuestra propia depresión y era tal el modo de conectarnos; que para poder recuperarnos teníamos que

hacerlo juntos dado que solos no funcionabamos y yo padecía lo suyo y él lo mío.

  Era la tarde, como bien dije al principio, la ruta no estaba con autos y caminamos bajo el sol un largo trayecto, a ambos lados había un campo y era todo

como un decierto porque luego de untrayecto olo el bosque era visible. él me llevaba abrazada y su mano de momentos tocaba mi cabello, era tan lindo conmigo

porque no era el solo hecho de la forma salvaje en que me poseía sin la forma de producir un juego erótico incomprensible para todo el mundo. Sino me tocaba

igual yo estaba sabiendo que con el pensamiento me acariciaba o besaba y eso era lo increíble de nuestra relación. De hecho lo sigue siendo y pienso que

seguirá hasta la eternidad.

  Al fin llegamos al cementerio cuando el sol se iba retirando y  no adentramos en él sin que el cuidador persibiera nuestra presencia. Yo estaba un poco

aterrada, dado que la oscuridad iba llegando y no me agradaba la noche en un sitio tan vacío. Lo peor del caso fue que entramos a unas galerías subterráneas,

con todo lo que iba viendo se me iba yendo el deseo sexual en ese sitio. Pasamos un nicho abierto donde un pequeño cajón abierto de la misma forma guardaba

unos huesos al parecer recién desenterrados. Pero seguimos caminando rápido hasta un depósito que se ve guardaban cajones. Entramos y no vimos nada interesante,

cosas sucias, cajones rotos, nada que fuese digno de ser usado. Hasta que al salir de la galería vimos que unas de las casitas en las cuales los cajones

se guardan de cantidad se encontraba con la primer reja abierta y la sorpresa fue mayor al comprobar que la puerta de madera y vidrio se hayaba abierta,

entramos y uno de los cajones estaba vacío, nos pusimos de pie dentro y nos empezamos a besar de forma salvaje, su lengua tomaba la mía y la subsionaba

como un animal bebiendo agua, luego besó mi cuello y me dijo: "voy a chuparlo como los bampiros, hoy voy a ser la criatura bampiro uno de estos va a darme

su alma y vas a ser la prostituta del cementerio con mi consentimiento,  voy a dejearte poseer por estos sin cuerpo que de seguro desean el sexo y de seguro

van a penetrarte y dejarte sin sentido por la falta de sexo que tienen. Ya los veo, uno que murió casi en la infancia va a iniciarse contigo, vas a ser

su iniciadora, tratalo bien, el otro era visitador de prostíbulos de seguro va a azotarte, va a penetrarte y morderte, va a querer que grites, ese otro

me mira asustado de seguro fue impotente, solo te lamerá pero de eso tienes que estar seguro va a lamerte como el mejor dado que su lengua se encuentra

preparada para eso y durante toda su vida solo estuvo chpando baginas y tetas.

  Luego no pudo esperar y fue como transformándose en cada uno de ellos. Fue un momento sexual muy diferente pero increíble, era como si supiese dejarse

poseer y por momentos me asustaba. Era como si esas criaturas o quiennes   quiera que fuesen le hubiesen estado esperando. El de la lengua e impotente

me lamió, su lengua entró en mi bagina y giró dentro tocando los puntos exactos en los cuales tuve un orgasmo que me hizo gritar y temblar, mis ojos despidieron

el llanto al mismo tiempo que mi bagina despedía el primer orgasmo. El visitador de prostíbulos me golpeó  la cola y luego me poseyó por detrás. "Vamos

prostituta, no necesitas nada porque te entra" y el pene salvajemente entró dejandome sin fuerzas por la brutalidad con que entraba y el dolor intentso

rpovocado, sin tener orgasmo pero a punto del desmayo pude ver como; la criatura inexperta deseaba que le subsione el pene para producirle una nueva erección

sobre el cajón y casi sin sentido, mi lengua lo chupaba y como un tomando un dulce lo limpié para que de a poco la bestia tomara su tamaño. Por fín la

criatura me pidió poseerme, era tímido y con miedo se subió sobre mí. Los dos estábamos sobre el cajón el chupando una de mis tetas como quien desea alimentarse,

mientras la bestia entraba en mi bagina; esta vez despacio, como sin saber el modo de ingresar, de hecho una de mis manos tuvo que darle la ayuda y por

fínestaba dentro. Sus brazos rodearon mi cuerpo y me solicitaba saber que era lo que debía hacer, dado mi estado de asombro empezamos a movernos sin que

yo le dijera nada, y mis piernas abiertas dejaron que la criatura al principio lentamente y luego descontrolada mente se moviera produciendome y produciendole

un orgasmo que nos dejó a punto del desmayo. Así quedamos y él casi dormido, a decir verdad dormido, yo luego pude dormirme porque de tal  forma fueron

los hechos que perdimmos consciencia del sitio en donde nos encontrábamos.