Trata de una conserje la cual me inicio
divinamente en los placeres del lesbianismo.
UNA CONSERJE
SIN IGUAL. CAPITULO 1
Antes que
comencemos dejenme explicarles el
significado de lo que en venezuela es una
conserje. Es aquella señora o señorita, la cual
se
ocupa de la limpieza y mantenimiento de un
edificio residencial.
Mi nombre es
Clara, soy morena de cabello
castaño ondulado. Tengo 37 años, delgada, senos
36B, ni fea ni
bonita. Soy diseñadora y
costurera. Mi negocio ha ido muy bien y
avanzando poco. Soltera y sin compromiso y
heterosexual.
Con los
ingresos que he obtenido compre un
apartamento en una zona de caracas para personas
de clase media. El dia de la mudanza conoci a
Marta, la conserje del edificio. Morena igual
que yo, delgada, senos pequeños, cabello corto
teñido de blanco y liso, en si una mujer normal
con
unos gustos en su cabello un poco raros. Me
ayudo a mudarme e hicimos buena amistad, ya que
es muy atenta. Me hizo el comentario que ella
tambien era peluquera y que se ganaba unos
realitos extra arreglando a mujeres que vivian
alli, ademas que era divorciada. Me gustaba la
idea, ya que no tendria que salir a la
peluqueria. Por mi parte le hice el comentario
que yo era diseñadora y costurera y que
podriamos hacer intercambios. Yo le haria ropa y
ella me acomodaria las uñas, el cabello y
cualquier otra cosa. Ella maravillada acepto la
propuesta.
Soy asidua a
masturbarme regularmente y uso
vibradores, consoladores y bolas chinas para
satisfacer mi apetito sexual.
Paso una semana
y pedi los servicios a Marta
para
que me tiñera el cabello del mismo color,
ya que mis raices estaban negras y ella accedio
a cambio que le hiciera unas blusas. A medida
que pasaban los dias, la confianza que habia
obtenido con Marta era mayor, al punto que
inclusive bebiamos unos tragos juntas en la
casa, veiamos peliculas o cualquier otra cosa
interesante. Ya era una amistad fuerte.
En varias
oportunidades me hizo comentarios
acerca de mi forma de vestir, un poco
conservadora,
por cierto y el color de mi
cabello. Decia que ese color era para las viejas
y porque no probaba a aclararmelo. Por supuesto
que le decia que no. La forma de vestir de Marta
era muy sexy, (pantalones apretados, blusas
cortas, tacones altos cuando no trabajaba,
lycras,etc), y por supuesto usaba las uñas de
las manos largas. Siempre le hacia el comentario
que como hacia para que no se le dañaran, porque
con la limpieza, ese tipo de uñas no dura mucho.
Me dijo que ya era una
experta manejando la
escoba y limpiando.
Pasaron los
meses y un dia me pidio que le
hiciera para una fiesta un vestido cortisimo en
lycra negra brillante y descotado. las
medidas
que me pidio eran de locura, pero para mi mejor
ya que
gastaria menos dinero en material. Ella
por su parte me haria un servicio completo de
peluqueria. La oferta era tentadora y quedamos
de acuerdo en que el sabado en la tarde estaria
listo y que pasara a peluquearme ese mismo dia
para entregarle el vestido.
Llego el dia.
Eran como las once de la mañana.
Vestia como
siempre un jean pegadito con botas
altas de tacon de color negro y un top negro en
lycra. Yo por ella ser de confianza vestia un
camison
semi transparente que usaba para dormir
hasta los muslos y descalza, ya que me encanta
estar en la casa descalza. Nos saludamos con un
beso en la mejilla y
entro, no sin antes
ayudarle con las cosas y una caja de cerveza que
habia traido para tomarnosla.
- Marta
exagerastes. No es mucha cerveza?
- Tranquila
amiga que lo que voy a hacer es
largo. Te voy a poner mas bella que lo que eres.
Ya tienes listo
el vestido?
- Si. Ven al
cuarto a probartelo.
Entramos al
cuarto y Marta se desnudo. Las botas
que traia eran negro patente hasta los muslos.
Me quede
impresionada.
- Las traje
puestas para ver como se me ve el
vestido.
No llevaba
panty ni sosten. Anteriormente cuando
se probaba la ropa llevaba panty y sosten, pero
en esta oportunidad no. Se coloco el mini
vestido, porque es mini, ni se imaginan lo corto
que es, y se vio en el espejo. Yo creia que no
le iba a gustar, pero le encanto e inclusive se
lo dejo puesto. Nunca me habia fijado en una
mujer como me fije ese dia en Marta. Yo por mi
condicion
de heterosexual, nunca habia pasado
por mi mente fijarme en una mujer, pero con ella
senti algo distinto, que incluso ella se dio
cuenta y disimule. Me ponia nerviosa el verla
asi. Los labios de su concha depilada se medio
veian por lo corto de su vestido.
- Me encanta y
es muy comodo amiga. Me lo dejo
puesto. Que te pasa?
- No.... Nada
es que pense que era muy corto y
no te gustaria.
- Yo te lo pedi
asi.
Hablamos un rato mientras
acomodabamos la silla
para que me comenzara a peluquear y ella no
paraba de hablar de la fiesta. Me invito a que
fuera con ella, pero yo no estaba segura de ir.
Luego hicimos
otros comentarios y como a la
hora, luego de habernos tomado cuatro cervezas y
con otra en la mano, comenzo a peluquearme. Le
pregunte que me iba a hacer y ella dijo que iba
a cambiar un poco mi look. Le pedi que no fuera
tan radical, ya que era muy conservadora y ella
me dijo que estuviera tranquila que me iba a
gustar.
Las cervezas no
paraban de rodar, mis nervios de
verla a ella asi vestida, me incitaban a tomar
mas. Comenzo a colocarme una crema blanca en el
pelo y me la dejo puesta aproximadamente una
hora. Mientras tanto seguiamos hablando y
tomando y ella me acomodo las uñas de los pies y
las pinto de rojo intenso. No se si seria por el
alcohol,
pero no se veian mal. Nunca me habia
pintado las uñas de los pies. Luego depilo las
cejas. A todas estas no veia lo que me hacia por
que no habia espejo en la sala. Me hizo las uñas
de las manos y me coloco unas postizas largas y
las pinto del mismo color que las del pie. Me
gustaban mucho. Llego la hora y fuimos al baño a
quitarme el tinte. Ella me pidio que no me viera
en el espejo hasta que no terminara todo. Tenia
confianza en ella y le hice caso. Ya yo estaba
mareada pero me sentia rica. Era una ebriedad
divina. No dejaba de ver a Marta. Me sentia
extraña pensando en ella. Comenzo a cortarme el
pelo
y luego lo seco. Me medio moleste porque lo
estaba cortando mucho, pero al final ni caso
hice. Luego me maquillo, coloco una base de mi
color,
me delineo las cejas y ojos, me puso
sombra azul iridescente y pestañas postizas,
pinto mis labios de rojo y un poco de rouge.
- Vas a quedar
como una muñeca en agradecimiento
por el bello vestido que me hicistes.
- Ya sabes muy
conservadora. Por cierto tu
depilas?
Habia pasado
por mi mente algo que era muy
intimo para mi, pero el alcohol me desinhibio.
- Si tambien.
- Y tienes el
producto aqui?
- Si que
quieres que te depile.
- Es que tengo
cinco dias que no me afeito las
piernas y tambien tu sabes donde.
- Donde? Dime?
- El......
pubis y hoy me lo iba a hacer pero me
da un fastidio.
- No hay
problema amiga, dejame sacar la crema y
las
cosas, pero no te veas todavia en el espejo.
- Esta bien.
Marta empezo
con mis piernas. Sentir sus manos
aplicando la crema en mis piernas se sentia
rico,
hasta el punto que me moje. Yo disimulaba,
pero cuando llego a mi pubis, se dio cuenta.
- caramba clara
estas mojada.
- No... le pares yo soy asi.
Salia de mi
boca unas palabras que me tenian
impresionada. Ya yo no era yo.
- Primero tengo
que limpiar eso.
Marta agarro un paño, pero en
vez de frotarlo en
mi pubis, lo frotaba en los muslos y su mano la
pasaba por mi concha que la hacia humedecer aun
mas. No aguante mas y pegue un
gemido.
- Veo que lo
disfrutas mucho amor.
- Ummmm. Si.
Marta tomo
confianza y con sus dos manos abrio
los labios de mi concha, se agacho y con su
lengua comenzo a mamar mi rica cuca. Metia uno
de sus dedos en mi concha y me volvio loca de
placer.
Yo le agarre la cabeza con mis manos y
la hundi en mi concha.
- Aghhhhhhh.
Sigue mami. No pares. Ummmmmmm. Que
rico como me lo haces mi amor Aggggggghhhhh.
Marta me hizo
tener tres orgasmos seguidos que
nunca habia tenido con hombre alguno. Luego
acerco su boca a la mia y nos dimos un beso
enloquecedor.
Nuestras lenguas se fundian en una
sola, mientras ella arrancaba mi bata. Yo le
baje el vestido y nos juntamos sintiendo sus
pezones
junto a los mios. Sentia que me entraba
electricidad por ellos. Agarro una de mis manos
y la acerco a su concha.
- Sientela.
Mira como esta por ti. Es tuya. La
tengo ardiendo y calientica para ti.
Me acerco al
sofa y ella se acosto. Acerque la
cara a su concha y comence a mamarsela. Ummm.
Que rico sentir el sabor de otra
mujer y
sobretodo el de Marta que me volvia loca. Mi
lengua se metio entre los labios de se concha y
comence a mamarsela como toda una experta.
- Ummmmmm. Asi
mi perrita. Cogeme como tu sabes.
Que rico.
Aghhhh
La hice
correrse. Marta gemia como loca, creo
que los vecinos la escucharon de lo duro que
gemia, y eso me excitaba aun mas. Mi concha no
paraba de humedecerse. Nos dimos otro beso y fui
al cuarto a buscar un consolador, pero cuando
llegue a la sala Marta tenia algo aun mejor. De
su bolso habia sacado un pene grande doble
extremo.
Me pidio, me pusiera en cuatro patas y
ella se puso opuesta a mi. Con su mano lo
introdujo en mi concha y luego ella se lo coloco
en la suya. Comenzamos a movernos. Los gemidos
de ella eran muy duros.
- Perra gime
igual que yo. Ummmmm. Aghhhhhh. Se
que lo quieres hacer. Hazme sentir divina. Ummmm
Siiiiii que
rico
- Aghhhhhhh.
Siii mi amor que rico Aghhhhhhhhh.
Divinooooo
Ummmmmmmm
Los movimientos
se hacian cada vez mas rapidos y
con ello nuestros gemidos. No se cuantos
orgasmos tuve al igual que ella. Luego quedamos
extenuadas y nos abrazamos y nuevamente nos
besamos.
- Te gusto?
- No me gusto.
Me encanto. Nunca habia tenido
relaciones con una mujer pero veo que no va a
ser la ultima vez. Es
el mejor polvo que me han
dado.
- Ningun hombre
nos conoce mejor que nosotras.
Bienvenida al
mundo de las lesbianas.
- Ummmmm. Si me
encanta. Y a todas estas. No me
he visto en el espejo.
- Espero que te
guste. Lo hice para la fiesta de
esta noche. Vas a ir conmigo, mi amor?
- Claro que si,
mi cielo.
- Lo que te
falta es el vestido. Yo tengo unos
zapatos que te sirven, somos de la misma talla.
- Tengo uno. No tan
corto pero si es un poco
sugerente. Si esto hubiera pasado antes me
hubiera hecho uno como el tuyo para no
contrastar.
Nos abrazamos y
nos besamos. Me dirigi al baño y
me vi en el espejo. Era otra. Llevaba el cabello
corto y liso, igual de machito que el de Marta,
maquillaje
demasiado sexy con pestañas postizas
largas y cejas finamente delineadas. En realidad
mi nuevo look me gusto, no se si fue porque me
enamore
de Marta o para hacerla feliz a ella.
- Me gusta.
Gracias mi amor.
- Por nada.
Bueno vamos a vestirnos. Voy a
buscar los zapatos mientras te vistes. No hay
tiempo que perder. Eso si. Lo que te pongas es
sin panty. Si me provoca tocarte no quiero nada
que nos interfiera en nuestro camino.
- Asi sera.
PERO ESO ES
PARTE DE OTRO CAPITULO DE UNA
CONSERJE SIN
IGUAL.
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