De nuevo tenemos este mes Jota Jota?"
La pregunta provocó expectación entre los que se encontraban comprando los artículos racionados que se venden en las bodegas del país al comienzo de mes. La sonriente señora que hizo la pregunta tuvo que aclarar el sentido de la frase.
"Sí, chico, lo que quiero decir de manera breve es si este mes de nuevo tenemos la jodida judía".
Los comentarios y las risas no se hicieron esperar porque realmente ese grano alimenticio, conocido también como frijol blanco, es el único que se vende desde hace meses por la libreta de abastecimientos, y que a razón de unas veinte onzas por consumidor constituye una magra ración que apenas alcanza para dos comidas, pero que además al ser tan repetitivo, llega a aburrir.
Otro dilema para las amas de casa es cuando llega la hora de cocinarlos, pues este plato requiere al menos de cebolla, ajo y otros condimentos, sin pensar en aquéllos como los chorizos o el tocino, con que los cubanos acostumbraban darle buen sabor. Elaborar las judías como debe ser en buena cocina criolla, es un privilegio que pueden usar los que tienen posibilidades económicas. Para el cubano promedio la cocción de estos frijoles sólo va acompañada de algún sofrito y -si tienen- algunas papas.
Como dijo la jocosa ama de casa al retirase de la bodega: "Mastica y traga que ya estamos en el comunismo. Peor está Venezuela a la que todavía no le ha llegado ni el socialismo". …