Llanto por la peseta

LLANTO POR LA PESETA

El alma tengo sangrando, las lágrimas mis ojos bañan; lloro por nuestra pesata que la destierran de España. Fue el movil de los secuestros, motivo de ostentación, la codicia del avaro y del pobre, la ilusión. En el mercado del juego siempre suscitó pasión: a unos los llevó a la holganza y a otros a la perdición. Por defender su valor luchó como una heroína: frente al dólar, contra el marco, contra la libra esterlina.... Después de tantos esfuerzos por mantener su lugar, ahora viene un intruso y se lo quiere quitar.

En las bolsas europeas ha entrado como un ciclón, los políticos afirman que el euro traerá la unión. No se engañen, Señorías, sin justicia no hay unión; el pobre es el del centavo y el rico es el del millón. Ya camina la peseta al lugar de su destierro, ¿y dónde la llevarán? ¡al baúl de los recuerdos!

El alma tengo sangrando, las lágrimas mis ojos bañan; lloro por nuestra peseta que la destierran de España.

Fin.

Volver al índice