LA FUGA
LA FUGA
Si la investigación del
triple crimen de Alcácer no estuviera plagada de errores, negligencias, dudas,
contradicciones y algo más, la supuesta fuga del
supuesto autor material de
los asesinatos sería digna de ser llevada al cine por un director...
surrealista. Sin embargo, dentro del contexto en el que
se mueve el llamado
"caso Alcácer", la "fuga de Anglés" no es más que otro
episodio pleno de despropósitos y manifiesta incapacidad. Eso, si existe
alguien
capaz de creerse lo que nos
han contado. Y digo contado, porque en el sumario existen muy pocos datos
oficiales que permitan reconstruir esa supuesta fuga.
La primera noticia oficial
de la fuga la aporta un taxista el 31 de enero:
"Se persona en el
Puesto de Paiporta un taxista el que manifiesta que el pasado día 27 del actual
sobre las doce de la noche le pareció coger al Antonio
Anglés, el cual lo
transportó hasta la localidad de Liria dejándolo en la puerta de un chalet,
manifestando el taxista que no tiene ninguna pega por acompañar
a la fuerza hasta el lugar
donde lo dejó, asegurando que es el mismo. Señas. 25 a 27 años, pelo castaño,
corto, frente despejada, vistiendo jersey cuello
redondo color crema y
pantalón vaquero.
GESTIONES RESULTADO
NEGATIVO".
Según consta en el anterior
documento, las gestiones realizadas por la Guardia Civil fueron negativas. Es
decir, que se supone que acudieron junto al taxista
hasta el chalét de Liria
donde supuestamente llevó a Antonio Anglés. ¿Sería el chalet de Miguel Nicolás
Cortona? Nunca se ha sabido.
Curiosamente, cinco meses
después, la Guardia Civil tomó declaración a otro taxista, que afirmaba haberle
llevado también en su vehículo aquel mismo día,
el día que aparecieron los
cadáveres de Miriam, Toñi y Desirée.
MANIFESTACIÓN D. JUAN ANTÓN
LÓPEZ
En Valencia, dependencias de
la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la 311ª Comandancia de la Guardia
Civil, a las 12,00 horas del día 17 de Junio de
1.993, ante el Instructor
del presente atestado comparece el que acredita llamarse D. Juan Antón López,
nacido en Valencia, casado, taxista, vecino de
Valencia, quién preguntado
sobre hechos ocurridos la noche del día 27 de Enero de 1.993, fecha en que
aparecieron los cuerpos de las niñas desaparecidas
en Alcácer (Valencia),
manifiesta:
Que sobre las diez de la
noche del día 27 de Enero, cuando él venía de la localidad de Catarroja
dirección Valencia con su taxi, un joven a la entrada de
Masanassa paró el taxi y
solicitó los servicios para llevarlo a Turis, que cuando pidió el taxi cruzó la
carretera a gran velocidad, y una vez en el taxi
al tomando camino para ir a
Turis, vía Albal y Torrente, el joven cliente del taxi le dijo que por
"ahí no", que fuera por Valencia, por el cauce de río
y la V-30 hacia el puente de
Picaña. Que ante esta indicación, el manifestante le dijo que iban a dar más
vuelta y que saldría más caro a lo que el joven
contestó que "POR
DINERO NO LO HICIERA".
Que sobre las diez y media u
once menos cuarto aproximadamente, llegaron a la localidad de Turís diciendo
entonces el joven que "YA NO IBA A TURIS", que
quería ir a la salida del
pueblo, que tenía un chalet allí donde vivía. Que un vez que salieron de Turís,
siguiendo las indicaciones del joven, se introdujo
por un descampado y por un
barranco, momento en que pensó que el joven le iba a atracar o hacerle algún
mal, por lo que el manifestante, deteniendo el
taxi y enfrentándose con
energía a él, le dijo que no continuaba la carrera, que de allí no pasaba y que
debía abonarle 1.000 pesetas más de lo acordado
en un principio por haber
pasado más allá de Turís.
Que el joven , que llevaba
una caja alargada y pequeña de anchura, de cartón, le pagó con dinero del
bolsillo, notando entonces que llevaba gran cantidad
de dinero, continuó camino
andando, volviendo el manifestante con su taxi a Valencia.
Que a los dos días fue
cuando, al tener conocimiento de los hechos de Alcácer, supo que este joven era
el llamado ANTONIO ANGLÉS MARTINS.
PREGUNTADO para que diga si
vio algún arma o la forma que iba vestido, manifiesta que recuerda que le dijo
en varias ocasiones que quitara la radio de la
emisora que tenía puesta,
recordando que estaban radiando un partido de fútbol, que no le vio arma
alguna, pues solamente llevaba una caja que no dejaba
en ningún momento, y que iba
vestido con ropa deportiva y el pelo tintado de rubio.
Que no tiene nada más que
decir...
Oficialmente, aunque nadie
sabe por qué, la Guardia Civil dio más credibilidad al testimonio de este
segundo taxista.
La noche del día 27 -según
el sumario- nadie más vio a Antonio Anglés, pero a la mañana siguiente, según
dos testigos, el delincuente más buscado de nuestro
país, se paseaba
tranquilamente por la localidad valenciana de Alborache.
COMPARECENCIA DE D. EDUARDO
BUENO PÉREZ
En Buñol (Valencia),
dependencias de la Casa-Cuartel de la Guardia Civil, a las 11,45 horas del día
5 de febrero de 1993, ante el instructor del presente
atestado comparece el que
acredita llamarse D. EDUARDO BUENO PÉREZ, nacido en Alborache (Valencia),
pensionista, vecino de Alborache, quien a preguntas
del instructor manifiesta:
Que con ocasión de ir de
caza un día que no puede precisar, quizás sería a primeros del mes de noviembre
de 1992, al pasar por la partida "El Murteral",
del término de Alborache, en
un corral de ganado abandonado vio que había cuatro jóvenes, y que estos
jóvenes utilizaban un coche blanco, tipo mediano,
que el pensó que era un Ford
Fiesta, pero que los compañeros de cacería, al comentarlo dijeron que no, que
se trataba de un Opel Corsa, que ninguno de
los que le acompañaban vio
la matrícula del coche pero que al entrar en el interior del corral de ganado
vieron que había ropas, zapatillas nuevas y otros
efectos por lo que
supusieron que lo utilizaban los jóvenes para acampar.
Que el jueves, día 28 de
enero de 1993, vio a uno de estos jóvenes andando por la partida "El
Bovalar", en dirección al pueblo y que ese mismo día, sobre
las 12 horas, le volvió a
ver con un pan debajo del brazo y comiendo una naranja con el pan, que iba
andando bastante deprisa.
Que no tiene nada más que
decir...
MANIFESTACIÓN DE D. RAMÓN
MORA CERVERA
En Buñol (Valencia),
dependencias del Puesto de la Guardia Civil, a las 11,15 horas del día 5 de
febrero de 1993, ante el instructor del presente atestado
comparece el que mediante la
presentación del D.N.I. acredita llamarse D. RAMÓN MORA CERVERA, nacido en
Alborache (Valencia), guarda rural del campo, vecino
de Alborache quien a
preguntas del instructor manifiesta:
Que como guarda de campo del
Ayuntamiento de Alborache recorre todo el término municipal de la localidad y
que al tener noticias de que los presuntos autores
de los asesinatos de las
niñas de Alcácer podían estar por un corral del término de Alborache,
recorriendo las casetas y corrales ha visto que en el corral
de la partida "El
Murteral", había colchones, utensilios para hacer comida y otros signos de
haber sido utilizado como refugio.
Que el jueves día 28 de
enero, sobre las doce menos curto de la mañana aproximadamente, en la partida
de "El Bovalar", vio a un joven que salió comiendo
naranjas de un campo de al
lado y que llevaba un pan debajo del brazo. Que el mismo día, sobre las cinco
de la tarde, en el lugar conocido como la "Boquera
del Regajo", caminando
hacia el pueblo vio al mismo individuo.
Que se trataba de un
individuo joven, de 20 a 25 años, de 1,75 a 1,80 de estatura, delgado, pelo
teñido de rubio rojizo, vestido con un pantalón vaquero
azul claro, zapatillas de
deporte blancas y limpias y una cazadora.
Que no tiene nada más que
decir...
Mostradas las fotografías de
Antonio Anglés lo reconocen con absoluta libertad y plena certeza.
El supuesto Antonio Anglés,
pasó su primer día de fuga dando vueltas por los campos que rodean el pueblo
valenciano de Alborache y a última hora de la tarde,
según el siguiente
testimonio, se trasladó a Valencia capital.
MANIFESTACIÓN DE JOSÉ LUIS
COVISA SERRANO
En Paiporta (Valencia),
siendo las 14,30 horas del día 26 de Febrero de 1.993, se inician las presentes
diligencias para hacer constar lo siguiente.
D. JOSÉ LUIS COVISA SERRANO,
alias "Polis", nacido en Burjasot (Valencia), el día 5-08-59, vecino
de Catarroja (Valencia), el cual voluntariamente por la
presente quiere hacer
constar lo siguiente en relación con una conversación mantenida con ANTONIO
ANGLÉS MARTINS, buscado como presunto autor del asesinato
de tres jóvenes vecinas de
la localidad de Alcácer (Valencia).
En relación con este asunto
MANIFIESTA.
Que serían sobre las 20,30
horas del día 28 de Enero de 1.993, cuando se encontraba en Valencia, en las
inmediaciones de la estación de RENFE, cuando por
la calle Bailén en dirección
hacia donde el se encontraba, observó que venía ANTONIO ANGLÉS MARTINS, al cual
conoce perfectamente, ya que es vecino como
el manifestante de la
localidad de Catarroja, y ha hablado con él en varias ocasiones.
ANTONIO ANGLÉS MARTINS, al
observar al manifestante se acercó a donde él estaba. Una vez los dos juntos,
ANTONIO ANGLÉS le empezó a hablar de como le iba
la vida y si continuaba
casado, ya que ambos desde hacía mas de un año, que no se veían.
El manifestante le dijo que
continuaba todavía casado. ANTONIO ANGLÉS en ese momento le dijo que si podía
dormir con él en su casa, contestando el manifestante
que no, ya que sabía por
comentarios realizados entre los vecinos de Catarroja, que el mencionado no
había reingresado a la cárcel donde cumplía condena
y que era buscado por la
justicia.
Continuando en la
conversación ANTONIO ANGLÉS, le dijo si conocía de alguna casa donde poder
pasar la noche y tres o cuatro días mas, pues le hacía falta,
sin darle más explicaciones.
El manifestante que tenía
prisa, puesto que había quedado con un amigo, no alargando la conversación
mucho tiempo con ANTONIO ANGLÉS, despidiéndose pronto
del mismo. Al marcharse
ANTONIO ANGLÉS, le dijo que posiblemente se acercaría al barrio chino de
Valencia, sin precisar nada más.
ANTONIO ANGLÉS cuando estuvo
hablando con él, tenía las siguientes características físicas:
Vestía una chaqueta de
chándal color oscuro, posiblemente azul oscura, zapatillas de deporte blancas,
no recordando el pantalón que llevaba, posiblemente
de chándal también.
El pelo lo tenía corto, y
algo más largo por la parte superior, de color rubio, tipo tinte con agua
oxigenada.
Que el resto de
características era el normal y como siempre le había conocido.
Que cuando observó a ANTONIO
ANGLÉS, el mismo venía solo, no comentando absolutamente nada más con él.
Que al día siguiente, fue
cuando se enteró por la prensa y amigos, que pudiera haber sido el autor del
asesinato de las jóvenes de Alcácer.
Que desde ese día no ha vuelto
a verle.
Nadie sabe dónde pasó
finalmente la noche pero, a la mañana siguiente, la mañana del viernes 29 de
enero, Antonio Anglés Martins estuvo en una peluquería
de la capital valenciana.
El local escogido no es ni
mucho menos un pequeño establecimiento del extrarradio, ni tenía nada de
discreto. Antonio se decidió por uno de los establecimientos
más conocidos y frecuentados
por personajes como los populares futbolistas Penev, Kempes o Arias.
"La peluquería",
que así se llama el local, está situada en el número 63 de la Gran Vía de
Fernando el Católico y es atendida por diez empleadas, además
del matrimonio propietario
del negocio, Juanjo Balaguer y su esposa Susan.
Era la una del mediodía
cuando entró en el local un individuo bastante delgado, con lentillas de color
verde, de veintitantos años, vestido con chandal
azul marino con rayas rojas,
sudadera, y zapatillas de deporte blancas marca ROX. No tenía mala pinta ni
hubiera llamado la atención a no ser por su nerviosismo
y por un tinte de pelo de
color oxigenado que sólo le cubría la parte superior de la cabeza.
El propietario fue quién le
atendió al entrar y el "cliente" le solicitó un tinte para recobrar
el color castaño oscuro natural de su pelo. Lo único que
le chocó al dueño fue que al
pedirle su nombre para rellenar la ficha en la que figuran los servicios que se
le prestan a los clientes, le diera de carrerilla
el nombre completo:
Francisco Partera Zafra, y que acto seguido sacara el dinero para pagar por
adelantado. La respuesta de Juanjo fue que ya pagaría luego
y pasó a sentarse.
El supuesto Anglés
permaneció en el establecimiento alrededor de una hora y cuarto, comentando
"que tenía intención de irse a Madrid, para operarse la cara
para ensancharse los
pómulos". Parecía un joven simpático que se dedicó no solo a gastar bromas
a las empleadas que lo atendieron, sino que además intentó
quedar con una de ellas para
salir a tomar unas copas. Dijo a una empleada que pasaría a recogerla horas más
tarde, después que terminara su trabajo, aunque
el supuesto Antonio Anglés
no volvió a aparecer por el lugar. Además, mientras se teñía el cabello tuvo
que soportar los indignados comentarios de clientas
y empleadas, que opinaban
sobre lo que les harían a los asesinos de las niñas si de ellas dependiera.
Pero lo más curioso es que
durante el tiempo que Antonio Anglés estuvo en "La peluquería", entró
en dos ocasiones un acompañante que esperaba fuera, para
interesarse por el tiempo
que faltaba para terminar y advertir a Antonio que ya llevaba demasiado tiempo
en ese lugar.
Este individuo, algo menor
que Antonio, de unos veintidós años y que llevaba el pelo casi rapado, vigiló
desde el exterior todos los movimientos de personas
y vehículos que se producían
en las inmediaciones de la peluquería.
Cuando terminaron de
atenderle, Anglés se hizo un pequeño lío al pagar. Primero sacó un billete de
mil pesetas y al darse cuenta de que no era suficiente
sacó un gran fajo de
billetes, para acabar pagando con uno de cinco mil un servicio que le costó
tres mil quinientas pesetas.
Las empleadas de esta
conocida peluquería descubrieron que habían tintado el pelo al supuesto asesino
de las niñas de Alcácer cuando la Guardia Civil hizo
público el nombre de
Francisco Partera Zafra, que fue el que él utilizó para rellenar la ficha como
cliente, práctica habitual en este tipo de establecimientos.
Antonio entró con el pelo
rubio, de tinte casero, y salió de la peluquería con el pelo tintado de color
castaño oscuro.
Inexplicablemente, la
Guardia Civil nunca tomó declaración a ninguno de estos testigos, y en el
sumario no existe dato alguno referente al episodio de "La
Peluquería", salvo un
breve documento en el que agentes de la Benemérita, hacen constar que acudieron
al citado establecimiento, casi 7 meses después,
con varias fichas
policiales, para ver si el dueño o alguna de las empleadas, podía reconocer el
rostro del desconocido acompañante de Antonio Anglés,
que se había quedado en la
puerta vigilando. Desgraciadamente, no consiguieron identificarle.
Tampoco existe ningún dato
oficial de la siguiente vez que fue visto, supuestamente, Antonio Anglés. Sin
embargo, la prensa si se hizo eco del incidente:
"Una dotación de la
policía irrumpió a las nueve y media de la noche del viernes, 29 de enero, en
la pensión Boluda, situada junto a la estación del Norte,
con una fotografía de
Antonio Anglés en la mano. El gerente, sorprendido, le reconoció "sin
ningún género de dudas" como el joven que minutos antes le
había pedido una habitación
para pasar la noche.
El responsable de la pensión
manifestó que no le había permitido quedarse en su establecimiento porque no
llevaba el D.N.I. "Me dijo que sólo tenía el carnet
de conducir y eso aquí no es
suficiente".
El encargado dijo que no le
reconoció como el presunto asesino de las niñas, pero cuando los agentes le
mostraron la fotografía se declaró "absolutamente
convencido". Además,
este hombre dio a los policías una descripción del sospechoso que coincidía
totalmente con la que, minutos antes, habían dado dos
toxicómanos de la zona:
"Llevaba una cazadora acolchada de color azul con dos franjas rojas en los
brazos, pantalones claros, zapatillas de deporte y el
pelo desaliñado y peinado
hacia atrás".
El mismo testigo afirmó que
el joven no llevaba ningún bulto o equipaje entre las manos y "estaba muy
nervioso y asustado" cuando se acercó hacia él. Cuando
le dijo que no le admitía,
"se limitó a marcharse a corriendo. Si llego a saber en ese momento que
era él le dejo hecho una hamburguesa".
A partir de ese momento, el
rastro de Antonio Anglés desaparece durante dos días, hasta que el 31 de enero,
a las ocho y diez de la tarde, un grupo de cinco
personas se presenta en el
cuartel de la Guardia Civil de Villamarchante.
"Se personan en el
Puesto, las personas residentes en la Estación Renfe de Villamarchante,
comunicando que momentos antes había sido visto por unos niños
un individuo en un campo
cercano a dicha Estación. Se realizan gestiones por si se tratara de Antonio
Anglés, dando resultado negativo".
Las gestiones de la Guardia
Civil siempre daban resultado negativo. Sin embargo, y aunque no existe
documento alguno en el sumario que lo acredite, -ni
tampoco se tomó declaración
a ninguna persona sobre este hecho-, está totalmente comprobado que el supuesto
Antonio Anglés estuvo varios días refugiado
por la zona de
Villamarchante. Un hecho del que la prensa si se hizo eco.
"Antonio Anglés se
presentó, cerca de las dos de la madrugada del sábado, 30 de enero, en una casa
próxima a la estación de trenes abandonada de Villamarchante.
Allí viven desde hace unos
ocho meses tres familias de raza gitana ocupando lo que fue en su día la
estación de Renfe.
Según su testimonio,
Antonio, Roberto y Mauricio Anglés, acompañados de Miguel Ricart, llegaron al
lugar una tarde de mediados de noviembre a bordo de un
Opel Corsa de color blanco.
"Estuvieron mirando por aquí y se quedaron viviendo en lo que antes era la
caseta del guardagujas", un pequeño recinto de unos
9 metros cuadrados, al que
llevaron colchones para dormir.
Los cuatro amigos entablaron
amistad con las familias y "muchas veces venían por aquí a calentarse con
la hoguera que tenemos". A las familias no les importaba
que "vivieran de
hacerse bancos y manejaran mucho dinero".
Sin embargo, este grupo de
jóvenes, dado que solo utilizaban la caseta muy de vez en cuando, se la
cedieron a Juan, el patriarca de otra familia de gitanos,
"ellos ocuparon la casa
antes que nosotros, pero solo la usaban de vez en cuando. Cuando llegamos, nos
dejaron vivir aquí, y ellos venían a veces y pasaban
aquí temporadas con
nosotros".
En la madrugada del sábado
"llegó Antonio, nos despertó, dijo que volvería y se marchó. Yo creo que
durmió entre los naranjos que hay aquí cerca".
A las doce del mediodía del
mismo sábado, Antonio regresó de nuevo a la casa para decirle al padre de
familia "que quería un coche y que me lo pagaría en
mano. Yo le contesté que
bueno, que le conseguiría un coche. Entonces me dijo que volvería entre las
nueve y las diez de la noche".
Pero la Guardia Civil ya
estaba sobreaviso puesto que había seguido al hermano pequeño de Antonio,
Mauricio, y le había visto entrar en un supermercado
y bar de Villamarchante, y
después dirigirse a la casa de Juan, "El Gitano", donde le
detuvieron. Eso ocurría a las seis de la tarde del sábado, cuatro
horas antes de la cita que
Antonio tenía con "El Gitano", que iba a venderle un Seat Ritmo de
color gris por 130.000 pesetas.
Cuando fue interrogado por
la Guardia Civil, "El Gitano" reconoció que Antonio le había visitado
la noche anterior y esa misma mañana. Aunque ellos no le
conocían por ese nombre.
" Nos enteramos de que se llamaba Antonio cuando la Guardia Civil nos
enseñó su fotografía. El vino aquí diciendo que se llamaba
Rube, de Rubén, y llevaba un
carnet con ese nombre. Ahora sabemos que el carnet era falso".
El cebo del coche estaba
preparado para las diez de la noche, pero Antonio Anglés no cayó. Estaba
escondido cerca de la antigua estación y escapó cuando
vio como los guardias
civiles de paisano se llevaban esposado a su hermano Mauricio.
Inmediatamente se montó un
importante dispositivo de búsqueda, helicóptero incluido, que no dio ningún
resultado. Antonio Anglés había vuelto a evaporarse".
Efectivamente, como si se
tratara de un auténtico fantasma, el supuesto Antonio Anglés se evaporaba con
suma facilidad. Algo realmente difícil de entender,
por que jamás en España se
habían desplegado tantos medios y personas para detener a un delincuente, ni
siquiera con el popular "Lute".
Una semana después el rastro
de Antonio Anglés reaparece en la localidad de Benaguacil, un pueblo cercano a
Villamarchante.
A las tres y cuarto de la
madrugada de hoy, 7 de febrero, le fue comunicado a la Patrulla Rural de Línea
K-231 compuesta por el Guardia 2º ISIDORO RODRÍGUEZ
LÓPEZ PRIVADO, y Guardia
Eventual RAMÓN GONZÁLEZ CARNERO, por dos chicos que en la Plaza Mayor de
Benaguacil junto a una cabina telefónica había visto
a un individuo delgado con
barba de varios días, pelo corto negro, vistiendo pantalón de chandal oscuro,
botas media caña de cremallera y jersey azul claro,
y pudiera tratarse de
Antonio Anglés, trasladándose la Patrulla al lugar no fue localizado,
efectuando rastreo y en confluencia con la calle de San José
y San Blas fue visto un
individuo que al advertir la presencia de la Fuerza emprendió la huida, siendo
perseguido a pie, debido a la estrechez de las calles,
Las Rendes, Isabel de
Villena, dándole los citados guardias las voces de alto a la Guardia Civil en
repetidas ocasiones, no obedeciendo a las mismas, por
lo que el Guardia González
efectuó dos disparos intimidatorios al aire haciendo caso omiso el perseguido,
desapareciendo de la vista de sus perseguidores
tomando dirección cementerio
hacia las afueras del pueblo. Acto seguido, auxiliado por Fuerza de
Villamarchante y K-23 al mando del Oficial, se procede
a efectuar rastreo por la
zona, dando por el momento resultado negativo, continuando el mismo. Los
disparos fueron efectuados al aire en una zona solitaria
y sin riesgos para
personas".
Una vez más, el fantasma se
escabullía entre las sombras de la noche, para volver a reaparecer al día
siguiente a más de 50 kilómetros de distancia:
"Comparece en Puesto
esta residencia, una pareja de Policía Local de Xátiva (Valencia), y dice al
Comandante de Puesto lo siguiente.
Que 6,30 horas hoy, le ha
avisado RENFE, que el Guarda del Paso a Nivel de Villa Cantó, demarcación
Policial y término de Xátiva, habían visto a un individuo
sospechoso, y que se le
parecía a ANTONIO ANGLÉS MARTINS.
Acto seguido, la Policía
Local había rastreado la zona y no había detectado la presencia de la persona
citada.
Contactada la noticia al
número de teléfono de dicho Guardabarrera llamado JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ PADRÓS y
éste manifiesta telefónicamente lo siguiente:
Que sobre las cuatro de la
madrugada de hoy vio a un hombre joven andando por las vías del ferrocarril, y
éste le dijo que le abriera la caseta para entrar
y calentarse, pero no le
hizo caso, que luego sobre las seis de la mañana y ante la insistencia le
abrió, y con la luz apagada le estuvo escuchando que
le contaba, que era cazador,
que tenía un coche Opel Kadett blanco y que se le había averiado, que tenía
hambre y le diera algo de comer ya que tenía dinero
y se lo pagaría,
ofreciéndole el Guardabarrera café; que recuerda decir venía a Xátiva a ver a
su amigo RICHAR y otra serie de contradicciones. Cuando
encendió la luz el
Guardabarreras observó que llevaba un hacha al cinto y tenía las manos y cara
llenas de arañazos, barba de unos 4 días, vistiendo gabardina
color marrón y que al estar
completamente mojado de un ato de ropa que llevaba se cambió, dejando en dicho
lugar bata de mecánico color azul y una camisa
a cuadritos gris verdoso con
arañazos en la espalda y al parecer rastros de sangre. Al verle la cara el
Guarda, se puso nervioso y se marchó.
Hechas las pertinentes
gestiones y rastreo de la zona por las inmediaciones de la Estación de Renfe y
por un panadero llamado JESÚS RICO TORTOSA, con domicilio
en calle La Reina número 10,
habló con él, y que cree que pudiera tratarse del individuo ANTONIO ANGLÉS.
Las prendas están
depositadas en esta Unidad por si fuera necesaria su comprobación.
Nunca se ha llegado a
comprobar si el desconocido que acudió al paso a nivel de Játiva era o no
Antonio Anglés y eso que la Guardia Civil podía haber mandado
analizar la sangre que había
en las ropas, pero nunca lo hizo. Como tampoco reseñó oficialmente el siguiente
incidente, del que sí se hicieron eco varios
periódicos:
"Antonio Anglés intentó
abandonar el 10 de febrero la zona de Villamarchante, en cuyos montes parece
que está refugiado.
Su última estratagema
consistió en colocarse en los bajos de un camión e intentar de esta manera
abandonar la provincia de Valencia, al estilo de los inmigrantes
marroquíes, pero la suerte
no le acompañó.
Anglés salió la madrugada del
miércoles de su escondite y se metió entre los bajos de un camión trailer,
matrícula de Logroño, que había llegado esa noche
a la gasolinera de
Villamarchante con la intención repostar carburante y dormir unas horas antes
de descargar su mercancía en un almacén de bebidas de
la localidad.
Por la noche, el camionero
oyó algún ruido en torno al vehículo, pero al no ver nada no dio importancia a
los sucedido y permitió que Anglés pudiera pasar
toda la noche en el
vehículo, convencido de que al amanecer iniciaría un viaje que le llevaría muy
lejos de allí.
Sin embargo, por la mañana
el camionero llevó su cargamento de tónicas al almacén José Ferrer, S.L. Aparcó
el camión frente al almacén y el conductor se
dispuso a coger el mono y
alguna de las herramientas, fue entonces cuando vio los pies del
"polizón", que permanecía inmóvil entre los hierros.
Al ver que no respondía, su
primera impresión fue pensar que estaba muerto, por lo que corrió al interior
del almacén para dar aviso a los trabajadores.
Eran las ocho de la mañana y
la jornada laboral estaba empezando.
Cuando los empleados
salieron a la calle, Anglés ya había abandonado los bajos del camión para
emprender la huida. Vestido con una cazadora azul, pelo corto,
oscuro y rojizo, y con
varios periódicos bajo el brazo, el fugitivo se alejó rápidamente del almacén
desoyendo las repetidas llamadas de los trabajadores,
que pudieron identificarle
"totalmente" cuando éste se volvió hacia ellos en una especie de
"desplante". Después, el supuesto Anglés se adentró en una
zona de naranjos y chalets y
se perdió.
Una vez ocurridos los
hechos, los trabajadores del almacén, situado aproximadamente a un kilómetro
del pueblo, en la carretera de Pedralba, avisaron a la
Guardia Civil e
inmediatamente se montó un dispositivo policial para rastrear la zona. Sin
embargo, el trabajo de hombres y helicópteros no dio los frutos
deseados y una vez más
Antonio Anglés escapó del cerco".
Lo que hizo realmente fue
irse andando por un camino contiguo al almacén que conduce a Mas de Teulá, una
masia situada a unos cuatro kilómetros de Villamarchante,
cerca del término municipal
de Pedralba.
Después de andar algo más de
un kilómetro por ese camino, Anglés se encontró con un agricultor que trabajaba
en un campo de su propiedad.
MANIFESTACIÓN DE VICENTE
GOLFE MARTÍNEZ
Siendo las 12,30 horas del
día 12 de Febrero de 1.993, comparece ante el Instructor y Secretario, el que
acreditó llamarse D. VICENTE GOLFE MARTÍNEZ, nacido
el 25 de Abril de 1.927...,
pensionista, natural y vecino de Villamarchante (Valencia)..., el cual
manifiesta:
Que sobre las 11,30 horas
del día 10 de Febrero de 1.993, cuando se encontraba troceando leña en un campo
de oliveras, próximo a la Partida "Alginet" y
Barranco de Teulada, del
término municipal de Villamarchante (Valencia), se le acercó un individuo por
la espalda, recogiendo las herramienta propiedad
del dicente, obligándole a
entrar en el coche y en su interior le dijo "POR FAVOR SE LO PIDO POR SUS
HIJOS LLÉVEME QUE ESTOY RODEADO POR LA GUARDIA CIVIL,
PÓRTESE BIEN QUE YO NO TENGO
NADA QUE PERDER, QUE DENTRO DE UN RATO SI ME PORTABA BIEN ESTARÁ EN CASA A LA
HORA DE COMER", dicho individuo estaba en la
parte posterior del
vehículo, sin asientos y se tapó con una manta que llevaba en el interior, acto
seguido arrancó y por indicación de dicho individuo
tomó dirección Carretera
general de Madrid, una vez tomada esta carretera, entre las localidades de
Buñol y Requena tuvo que detenerse en una Gasolinera
que no recuerda, para
repostar el vehículo, una vez en ésta el individuo se bajó y le pidió las
llaves del vehículo, procediendo a repostar el mismo, oyendo
que decía al empleado de la
gasolinera que llenara el depósito, oyendo que le pidieron un importe de 2.300
pesetas las cuales hizo en efectivo el citado
individuo, continuando
marcha dirección Madrid, antes de llegar a la localidad de Minglanilla
(Cuenca), cerca de unas naves que se encuentran a la izquierda
dela carretera dirección
Madrid y a la derecha una pared de hormigón de unos 2 metros de altura, le dijo
que entrara por detrás de la pared y que parara,
bajándose dicho individuo, y
diciéndole que "QUE VOLVIERA TRANQUILO PARA SU PUEBLO", acto que
realizó seguidamente dejando al individuo en el citado lugar,
llegando a su domicilio
sobre 15,45 horas del día indicado.
PREGUNTADO: Por las
características físicas del individuo.
MANIFIESTA: Que era de 1,75
metros de estatura, vistiendo mono azul, con gorra de color azul oscuro con
visera larga que le tapaba hasta los ojos, muy delgado,
demacrado, con barba de varios
días muy clara, con arañazos en la cara y al parecer granos o cicatrices
infectadas en la misma, y cortes pronunciados en
las manos cicatrizándose,
pelo corto y negro.
PREGUNTADO: Sobre si mantuvo
algún tipo de conversación con el individuo durante el recorrido.
MANIFIESTA: Que cuando se
encontraba dentro del vehículo le tocaba la espalda sin precisar con que objeto
era y le sujetaba con la mano la parte posterior
del cuello de la camisa, le
dijo el declarante "ANTONIO DÉJAME QUE ME VAS A AHOGAR", contestando
el individuo "DE QUÉ ME CONOCES, ¿DE LA TELE?", contestándole
que SI, posteriormente y
durante el trayecto le comentó que le acusaban de la muerte de tres personas,
pero que él no había sido, que si encontraba al
que le había vendido la
pistola lo tenía que matar, pues la había comprado posteriormente de la muerte
de las personas. Que desde los 16 años que lo soltaron
del reformatorio llevaba una
vida de perros, que él no tenía nada que perder, que si hacía algo raro usted
es el que va a perder, que si se portaba bien
dentro de una rato estaría
en casa, que si lo cogían le caerían trescientos años de cárcel, seguidamente
le amenazó de que tenía doce hermanos y si se
enteraba de que se chivaba o
lo denunciaba irían sus hermanos a por él a vengarse, si él no podía. En otro
momento le dijo que lo que deseaba era salir
de España y que le dejaran
en paz.
PREGUNTADO: Si llevaba algún
objeto encima o algún equipaje.
MANIFIESTA: Que llevaba dos
bolsas pequeñas de plástico de color blanco ignorando su contenido, no obstante
debió sacar pan y comérselo, no notando bulto
alguno en la vestimenta.
PREGUNTADO: Por los objetos
que llevaba en el vehículo.
MANIFIESTA: Que llevaba dos
cajones de plástico, contenían un serrucho, un hacha y unas tijeras de podar
grandes, así como una manta gris a cuadros negros.
PREGUNTADO: Si le falta
algún objeto.
MANIFIESTA: Que únicamente
la manta a cuadros, que se la quedó el individuo por que decía que pasaba mucho
frío.
PREGUNTADO: Por qué no lo
había denunciado con anterioridad.
MANIFIESTA: Que debido al
miedo que tenía por las amenazas que tuvo que soportar, durante el recorrido,
así como al contárselo a la familia, ésta le ha
presionado para que viniese
al Cuartel de la Guardia Civil a denunciarlo, dado que él sigue teniendo mucho
miedo de que se entere dicho individuo y se
vengue de él.
PREGUNTADO: Si ha reconocido
al individuo que le amenazó y le obligó a trasladarlo a las proximidades de la
localidad de Minglanilla (Cuenca).
MANIFIESTA: Que SI, que está
completamente convencido de que se trata del buscado ANTONIO ANGLÉS MARTINS,
pues lo reconoce de haber visto sus fotografías
en los medios de
comunicación tanto televisivos como impresos.
PREGUNTADO: Si tiene algo
más que declarar.
MANIFIESTA: Que lo dicho es
la verdad en todo lo que se afirma en la misma, teniendo que añadir a la misma
que cuando salió del campo por el camino que
va dirección a la carretera
VV-6307, le adelantó un LAND-ROVER que posiblemente viera lo que llevaba dentro
del vehículo por que llevaba la puerta trasera
de la furgoneta abierta.
Y para que conste se
extiende la presente diligencia...
Tras secuestrar al
agricultor de Villamarchante, Antonio volvió a intentar en Minglanilla la fuga,
utilizando uno de sus métodos favoritos: esconderse en
los bajos de un camión.
Esta vez escogió un trailer
que estaba aparcado frente al bar Terry, un bar situado en la carretera
nacional que une Valencia con la capital de España.
El camión tenía la cabina
colocada en dirección hacia Madrid, por lo que el supuesto Anglés se agazapó
encima de la rueda de repuesto y esperó la partida.
Sin embargo, y contra todo
pronóstico, el camión cruzó la N-III y se encaminó en dirección a Valencia. El
fugitivo se alarmó y se tiró en marcha, aprovechando
que el camión frenó en la
explanada del bar "La Casona", para girar en dirección a un almacén
de alimentos situado en el interior de Minglanilla.
El propietario del bar
"La Casona" fue testigo de esta maniobra.
DILIGENCIA DE MANIFESTACIÓN
DE D. RICARDO MEDINA PERUCHA
En Minglanilla (Cuenca),
cuando son las 10,30 horas del día de hoy, quince de Febrero de mil novecientos
noventa y tres, por medio de la presente diligencia,
se procede a la
correspondiente toma de declaración del consignado al principio, nacido en
Alacuás (Valencia)... camarero, con domicilio en Minglanilla
(Cuenca)..., quién en
relación al tema que nos ocupa manifiesta:
Que serían las 17,00 horas
del día 11 del mes en curso, cuando el manifestante se encontraba en el
Restaurante donde trabaja, denominado "La Casona", ubicado
a la altura del Km. 229,00
de la carretera N-III (Madrid-Valencia), observó que al detenerse un camión
matrícula de Barcelona, un individuo salió del eje
trasero, cuando el citado
vehículo se encontraba en marcha, yéndose caminando hacia la parte trasera del
Hotel siendo campos de viñas y almendros, siguiendo
la dirección Madrid, en
sentido paralelo a la carretera, saliendo a un camino el cual a su vez sale
justo enfrente del Restaurante "Terry", siguiéndolo
en todo momento, desde la
parte superior del lugar donde trabaja el declarante, con unos prismáticos,
hasta que lo perdió de vista.
PREGUNTADO para que diga si
desde el primer momento no le causó sospecha que un individuo saliese de entre
los ejes del camión dice que sí, y por ello no
le perdió de vista, por lo
cual inmediatamente, antes siquiera de dar la vuelta al inmueble, lo puso el
hecho en conocimiento del Cuartel de la Guardia
Civil de la localidad de
Minglanilla (Cuenca).
PREGUNTADO si en algún
momento reconoció al individuo en cuestión dice que no.
PREGUNTADO para que describa
la forma en que éste vestía, dice que llevaba un mono azul, unas botas tipo
"chiruca" color marrón, y una gorra color marrón
similar a las de pana, así
como portando una bolsa de color blanco, anudada con cinta color negro, de unas
dimensiones aproximadas de 40 x 30 cms., llevándola
bajo el brazo izquierdo.
PREGUNTADO para que diga si
se fijó en alguna característica física del mismo, dice que llevaba barba de
varios días, no siendo ésta muy poblada.
PREGUNTADO para que diga si
tras haber visto la fotografía de ANTONIO ANGLÉS, el individuo del que se trata
en la presente declaración pudiese ser el mismo,
dice que no, debido a que no
pudo verlo de forma frontal, por lo cual no lo puede afirmar de modo rotundo, eso
sí manifiesta que el mismo tenía la cara
bastante delgada, siendo de
una estatura mas bien alta, viniéndole el mono algo corto de piernas.
PREGUNTADO para que diga si
en algún momento notó nerviosismo así como si éste mirase por ambos lados de
forma continua con algún temor aparente, dice que
no, que en ningún momento
giró la cabeza, ni siquiera para mirar al camión, teniendo las manos
introducidas en los bolsillos, y caminando despacio, eso
sí portando la bolsa en todo
momento bajo el brazo izquierdo.
PREGUNTADO para que diga si
tiene alguna cosa más que manifestar dice que no...
El contratiempo sufrido no
amilanó al supuesto Antonio Anglés, quién volvió a las inmediaciones del bar
Terry por la misma N-III y allí merodeó por espacio
de una hora, hasta que el
propietario del bar sospechó de su presencia y salió en su búsqueda
MANIFESTACIÓN DE D. PEDRO
REQUENA BULEO
En Minglanilla (Cuenca),
cuando son las 11,30 horas del día de hoy quince de febrero de mil novecientos
noventa y tres, comparece el arriba epigrafiado...,
natural y vecino de
Minglanilla (Cuenca), casado, empresario...; que en relación al tema que nos
ocupa manifiesta lo siguiente:
Que serían las 14,30 horas
del día 10 del mes en curso cuando observó por primera vez debajo de una
uralita para aparcamiento de vehículos del restaurante
de su propiedad, sito a la
altura del Km. 228.900 de la carretera N-III (Madrid-Valencia), denominado
Restaurante Terry a un individuo que vestía un mono
azul, una gorra de la cual
no recuerda el color, y portando bajo el brazo izquierdo una bolsa de color
claro permaneciendo en dicho aparcamiento y en los
extrarradios del mismo
durante aproximadamente tres horas; que pasado este tiempo y tras comunicarle
su hijo Pedro que había un señor dando vueltas por
las inmediaciones del local,
es por lo cual el declarante decidió salir a ver que quería o si precisaba
alguna cosa; alcanzándolo a unos 300 metros en
sentido a Madrid por el
margen izquierdo de la carretera y en cuyo momento le preguntó si necesitaba
alguna cosa, alegando el individuo en cuestión que
se le había quedado el coche
averiado y le pidió que le llevase a unos 100 metros a una Ermita próxima a San
Cristóbal, a lo cual el declarante se negó
debido a la proximidad de
dicho lugar; en ese mismo momento el individuo se abalanzó hacia el vehículo
por la puerta del acompañante penetrando en el interior
del mismo existiendo un
cierto forcejeo debido a la negativa del manifestante con la intención de
entrar el citado individuo, consiguiendo éste su propósito
y cogiéndole el brazo
derecho al manifestante junto con el volante, para que continuara la marcha,
diciéndole "Tira", en cuyo momento el declarante consiguió
saltar del vehículo, y
debido al forcejeo y haberle trabado la pierna derecha en el momento de saltar
se le quedó un zapato dentro haciéndose con el vehículo
el supuesto autor;
marchándose con la furgoneta, marca Citroen, modelo C-15, matrícula CU-6325-G,
color gris claro, en sentido Madrid, poniéndolo inmediatamente
en conocimiento de una
Patrulla de la Guardia Civil, que se encontraban a unos 50 metros de donde
ocurrió el suceso.
PREGUNTADO para que diga si
desde el primer momento le causó sospecha que el citado individuo se encontrase
de esa forma en las inmediaciones de su local,
dice que al principio no,
debido al lugar de paso del establecimiento, pero que posteriormente fue por
curiosidad para verle el rostro, lo cual hizo.
PREGUNTADO por qué no puso
inmediatamente en conocimiento del Cuartel de la Guardia Civil, dice que porque
no le causó sospecha hasta el último momento.
PREGUNTADO para que diga si
en algún momento si el mismo se hallaba en compañía de alguna persona o habló
con alguien, dice que no.
PREGUNTADO para que diga si
una vez que le vio el rostro pudo deducir que posiblemente se tratase de
ANTONIO ANGLÉS, dice que si debido a la semejanza que
tenía éste con una
fotografía que el declarante tiene del diario "El País", pero que
ello fue posterior, y nunca afirmándolo de modo rotundo.
PREGUNTADO para que relate
la descripción del mismo, dice que se trata de un individuo de unos 26 años, de
complexión delgada, de 1,70 m. de altura aproximadamente,
con el pelo castaño claro,
de tez blanca, con rostro delgado, vistiendo un mono azul, una gorra,
desconociendo que calzado llevaba, y en todo momento portando
la bolsa antes citada bajo
el brazo izquierdo; en todo momento tranquilo, sin síntoma alguno de
nerviosismo.
PREGUNTADO para que diga la
cantidad de combustible que tenía la furgoneta en el momento de la sustracción,
dice que prácticamente lleno, y que en el momento
de la recuperación apenas si
se había consumido combustible.
PREGUNTADO para que diga si
en algún momento le amenazó o intimidó en el momento de la sustracción, dice
que con la bolsa le tocó el cuerpo y al creerse
el manifestante que en la
misma podía portar algún tipo de arma, es por lo que el mismo decidió saltar
del vehículo.
PREGUNTADO si desea
manifestar alguna cosa más, dice que no.
Dos días después de estos
hechos, miembros de la Guardia Civil del cuartel de Patraix se desplazaron
hasta Minglanilla, para conocer el lugar exacto hasta
donde había sido obligado el
agricultor de Villamarchante a llevar al supuesto Antonio Anglés:
"Por haber recibido
noticias de que un vecino de Villamarchante (Valencia) había comunicado a la
Guardia Civil, que el pasado día 10 de febrero, había sido
objeto de verse obligado por
un individuo de unos 26 años, 1,70 de estatura, de complexión normal, y
vistiendo mono azul y gorra marrón, a trasladarlo
con su vehículo y tapado con
una manta a cuadros, hasta la localidad conquense de Minglanilla, circunstancia
que no participó hasta la mañana del día 12
del presente mes, por temor
a represalias el autor, que bien pudiera tratarse del autor de las violaciones
y asesinatos de Alcácer (Valencia), se ha rastreado
la zona indicada del punto
de destino del referido individuo, siendo halladas: la manta de cuadros, un
cuchillo de monte con la cruz de Santiago en la
empuñadura, una botella de
plástico de dos litros con agua. Distante de estos objetos unos 60 metros, se
hallaban dos bolsas de plástico conteniendo restos
de comida, tales como: un
bote de Cola-Cao, un paquete de kilo de azúcar, un bote de crema de Cola-Cao;
en la otra bolsa de plástico con el anagrama de
Continente (Valencia):
bolsas de nueces, avellanas y revuelto de frutos secos, así como dos barras de
embutidos, salchichón y chorizo.
Al serle presentados estos
efectos a Vicente Golfe Martínez, reconoce como de su propiedad la manta y la
botella de coca-cola de dos litros, no así el resto
de los comestibles y el
cuchillo.
Que por el especialista en
técnica policial y dactiloscopia son reconocidos estos efectos, por si en
alguno de ellos se pudieran obtener huellas latentes,
que pudieran contribuir a la
total identificación del autor de los hechos. Tras un minucioso reconocimiento
de los efectos no se han podido obtener huellas
que pudieran servir para una
total identificación.
Y para que conste...
Una vez más, los técnicos de
la Guardia Civil no consiguieron encontrar ni una sola huella dactilar en los
objetos supuestamente abandonados por Antonio
Anglés.
Además, resultaba difícil
entender porqué el fugitivo había dejado abandonada la comida, una manta (algo
imprescindible en pleno mes de febrero) y un cuchillo
de monte. Pero, así parecía
ser.
Tras el robo de la furgoneta
del dueño del bar "Terry", la Guardia Civil tenía el convencimiento
de que Antonio Anglés habría conseguido llegar hasta Madrid
con ella. Sin embargo, dos
días después de que los agentes de Patraix se hubieran trasladado a Minglanilla
y que hubieran encontrado los objetos abandonados
por Antonio, la furgoneta
iba a aparecer, a tan solo 7 kilómetros de distancia de allí.
DILIGENCIA HACIENDO CONSTAR.
En Motilla del Palancar
(Cuenca), por medio de la presente diligencia se hace constar que sobre las
17,00 horas del pasado día catorce del mes en curso
(Febrero), ha sido
encontrada la furgoneta marca Citroen, modelo C-15, matrícula CU-6325-G, la
cual se supone fue sustraída por el supuesto autor, encontrándose
la misma a unos 400 metros
en perpendicular a la N-III, a la altura del Km. 220,5 tras el restaurante
denominado Pepe II, en el Término Municipal de Graja
de Iniesta (Cuenca),
habiendo accedido a dicho lugar por un camino terrero próximo a este
establecimiento, estando la furgoneta en cuestión situada tras
un montón de vástagos de
vid, semi-escondida.
El citado vehículo se
encontraba sin las llaves puestas, con la puerta del conductor cerrada, y las
demás puertas, tanto la del acompañante, como el portón
trasero abiertos, existiendo
en el interior de la misma un zapato, que tras ser visto por el propietario del
vehículo, lo identifica como propio, así como
restos de pan (migas),
encima del asiento del acompañante del conductor, por lo que se deduce pudo
estar comiendo, igualmente el radio-cassette estaba
en funcionamiento.
Tras ser examinada por el
Equipo de Policía Judicial de la Comandancia, a fin de extraer algún fragmento
de huella decadactilar, de la furgoneta en cuestión
no fue posible dicha
pretensión.
Puestos en contacto con el
propietario del vehículo, éste tras apreciar el combustible existente en la
misma en el momento de la recuperación, y comparándolo
con el momento de la
sustracción alegó que no se había consumido apenas combustible, por lo cual se
puede deducir que el trayecto que recorrió la misma
fue reducido, posiblemente
desde la localidad de Minglanilla (Cuenca), donde se sustrajo, hasta esta
localidad de Graja de Iniesta (Cuenca), lugar de recuperación,
o sea unos SIETE KILÓMETROS,
más lo que anduviese por el camino.
Y para que conste...
Oficialmente, la Guardia
Civil no encontró ningún rastro más de Antonio Anglés en la provincia de
Cuenca. Sin embargo, según un periódico de Valencia, había
aparecido un objeto más:
"Casi un centenar de
agentes dotados con motocicletas todo terreno y perros adiestrados batieron las
proximidades de la carretera N-III, en un trayecto
de casi 20 kilómetros entre
Minglanilla y Motilla. Fruto de este despliegue fue el hallazgo del mono usado
por Antonio Anglés en su huida desde Villamarchante.
El mono fue hallado en un
paraje conocido como Tierra Pajiza, situado entre las poblaciones de Graja y
Castillejo de Iniesta".
A partir de entonces,
oficialmente, nadie ha vuelto a ver a Antonio Anglés en España. Desapareció.
A Antonio no se le volvió a
ver, pero su rastro sí.
DILIGENCIAS INSTRUIDAS POR
SUPUESTO DELITO DE ROBO EN EL INTERIOR DE UN CHALET
Que siendo las 10,30 horas
del día 1º de Marzo de 1.993, comparece ante el Instructor y presente el
Secretario, D. JULIO PLANCHAT OCHANDO , casado, empresario,
natural y vecino de Godella
(Valencia), el cual manifiesta: Que sobre las 13,00 horas del día 28 de Febrero
de 1.993, se personaron en el chalet de su
propiedad sito en la Partida
"PLA DE LA BARCA", del término municipal de Benaguacil (Valencia), y
al penetrar en el interior del mismo observó que el automático
de la luz estaba conectado,
por lo que se extrañó, al mismo tiempo en el comedor había objetos fuera de
lugar, echando en falta dos sacos de dormir, uno
a rayas verticales verdes y
azules e interior de color verde, el otro saco a cuadros de colores blancos,
verdes y rojos, al mismo tiempo observó como había
latas de conservas abiertas
y vacías, en la cocina.
En una habitación, debajo de
la cama de las mismas, halló un pantalón de color azul oscuro de tergal, un
jersey de lana de color marrón claro de cuello
alto y otro jersey de color
gris claro. Al lado de la cama se encontraba una cartera de cuero de color
marrón y en su interior un portafotos con cinco
fotografías. Igualmente
observó que el baño había sido utilizado.
Participando el hecho
telefónicamente a la Guardia Civil del Puesto de Benaguacil.
PREGUNTADO: Si aparte de los
sacos sustraídos le falta algún objeto.
MANIFIESTA: Que no le falta
ninguna prenda de vestir u objeto, que lo único que hecha en falta sin poder
determinar cantidad, es alimentos de frutos secos
(ALMENDRAS, AVELLANAS e
HIGOS SECOS), así como posiblemente un kilogramo de azúcar, u bote de Cola-cao
y algo de longaniza de la denominada de pascua.
PREGUNTADO: Si notó forzada
la cerradura de alguna puerta.
MANIFIESTA: Que la puerta de
entrada al chalet no estaba forzada, únicamente estaba rota la puerta existente
en el primer piso del chalet y que da acceso
a una terraza.
PREGUNTADO: Por el valor de los
daños y efectos sustraídos.
MANIFIESTA: Que la rotura de
la puerta ascenmderá a unas 15.000 pesetas y el valor de los sacos será de
otras 15.000 pesetas.
PREGUNTADO: Si tiene algo
más que añadir a esta su declaración.
MANIFIESTA: Que lo dicho es
la verdad en todo lo que se afirma, no teniendo nada más que añadir a la misma.
Una hora y media después que
se produjera la anterior declaración, el Comandante de Puesto de Benaguacil y
el equipo de Policía Judicial del cuartel de
Patraix, se trasladaron hasta
el chalet para realizar la Inspección Ocular.
"En Benaguacil
(Valencia), siendo las 12,00 horas del día 1º de Marzo de 1.993, por el
Instructor acompañado del Secretario, Comandante de Puesto de Benaguacil
y Equipo de Policía Judicial
de la Unidad Orgánica de la 311ª Comandancia de Valencia, se personaron en el
chalet sito en la Partida "PLA DE LA BARCA",
del término municipal de
Benaguacil (Valencia), propiedad de D. JULIO PLANCHAT OCHANDO, al objeto de
realizar la correspondiente Inspección Ocular.
El mismo consta de una
parcela de unos 400 metros cuadrados, rodeado de una valla consistente en obra
y alambrada, con una altura de 1,70 metros, al centro
de la misma existe un
edificio de planta baja y un piso, finalizando en torre mirador, la planta baja
está distribuida de la siguiente forma: tres salas,
una de ellas destinada a
salón principal, otra cocina y la tercera de estar. Por una escalera se da
acceso al primer piso, que consta de tres habitaciones
y dos cuartos de baño,
comunicando una de las habitaciones a una terraza, ubicada en la parte frontal
del chalet y a una altura con respecto al suelo de
unos cuatro metros.
Se observa que el autor o
autores de los hechos penetraron al inmueble, rompiendo la parte baja de la
puerta de madera que da acceso a la habitación del
piso superior, que se
comunica con la terraza, introduciendo la mano y quitando la barra de seguridad
que la misma tiene, disimulando la rotura con una
cortina.
En la cocina se observan
latas de conserva abiertas de diferentes productos y vacías de haber sido
consumidas por el autor o autores de los hechos, en una
de las habitaciones del
primer piso y debajo de la cama se halla un pantalón de tergal, de color azul
oscuro, dos jerseys uno de lana de color marrón claro,
de cuello alto y el otro de
tipo de los denominados de polo, de color gris claro, sobre una mesa de esta
habitación una cartera de cuero de color marrón,
conteniendo en su interior
un portafotos con cinco fotografías tamaño Documento Nacional de Identidad, que
corresponden a ANTONIO ANGLÉS MARTINS, presunto
autor de las muertes de las
jóvenes de Alcácer, cuatro de ellas con el pelo oscuro y la quinta con pelo
tintado en rubio, así como una llave. La cama de
esta habitación presenta
muestras de haber sido utilizada para dormir.
En uno de los cuartos de
baño se observa como la toalla ha sido usada. De la habitación que da a la
terraza y por la que entró se recoge una servilleta
de papel, con muestras de
sangre.
No se observa violencia en
ninguna otra puerta ni ventanas del inmueble.
El Equipo de Policía
Judicial, procedió a la toma de indicios y extracción de las posibles huellas
dactilares que pudieran existir, para el posterior cotejo,
así mismo se hizo cargo de
la cartera, portafotos, fotografías, llave, prendas de vestir y servilleta de
papel con manchas de sangre. Por parte de dicho
Equipo se emitirá el
correspondiente informe técnico de resultar positivo.
DILIGENCIA DE INFORME Y
GESTIONES
De la Inspección Ocular y
Gestiones Practicadas se deduce que el autor pudiera haberse encaramado a la
terraza que se encuentra a unos cuatro metros de
altura, subiéndose a la
baranda de la terrazada de la planta baja, de una altura de un metro y
posteriormente por una de las columnas trepar a la terraza
superior, ya en ésta, tras romper
la parte baja de la puerta de madera que comunica con la habitación, quitó una
barra de seguridad interior, disimulando
la rotura con una cortina
que estaba provista la puerta.
De los restos de comida e
indicios hallados en el chalet se puede deducir la permanencia en el mismo UN
día o DOS, que pudieran ser de principio del mes
de Febrero, dado que a
cartera y fotografías mostraban señal de haberse mojado, por esas fechas llovió
en esta zona.
El chalet se encontró
deshabitado desde el día 24 de Enero de 1.993, hasta el día 28 de Febrero de
1.993 en que denunció los hechos.
Y para que conste se
extiende la presente diligencia que es firmada por el Instructor y Secretario
que certifica, en Benaguacil a las veintidós horas del
día uno de Marzo de mil novecientos
noventa y tres.
Como en todas las ocasiones
anteriores, la Guardia Civil no pudo encontrar ni una sola huella dactilar de
Antonio Anglés en todo el chalet.
Sin embargo,
inexplicablemente, el fugitivo, que era tan cuidadoso limpiando huellas, se
había dejado olvidadas cinco fotografías suyas: cuatro con su aspecto
anterior y una con el nuevo,
después de haber pasado por la peluquería para teñirse el pelo.
Resultaba increíble que
alguien tan "descuidado", que dejaba papeles con su nombre junto a la
tumba donde había enterrado a sus víctimas, que iba diciendo
quién era a todos los que se
cruzaban en su camino -como el agricultor de Villamarchante-, y que se olvidaba
fotografías en el lugar donde se había refugiado,
no hubiera sido detenido en
pocas horas, teniendo en cuenta que era perseguido por centenares de guardias
civiles.
Era mucho más razonable
pensar, que realmente no se trataba de Antonio Anglés, sino de alguien que iba
dejando pruebas que pudieran inculparlo, sabiendo
que jamás podría ser
detenido. Porque -como diría Miguel Ricart- "Antonio está muerto".
Aunque, si la Guardia Civil
lo había hecho todo como la inspección ocular del chalet de Benaguacil, tampoco
sería de extrañar que Antonio Anglés se les
hubiera escapado de verdad.
Incomprensiblemente, el
equipo de Policía Judicial del cuartel de Patraix había tardado únicamente una
hora, en realizar un "minucioso registro" en el chalet,
donde Antonio se había
"olvidado" las fotografías. Con tan escaso tiempo de trabajo, no es
de extrañar que no encontraran una sola huella y que, como ocurrió,
no se percataran que había
algo más.
DILIGENCIAS AMPLIATORIAS POR
ROBO EN EL INTERIOR DE UN CHALET
Que siendo las 09,00 horas
del día 3 de Marzo de 1.993, comparece ante el Instructor y Secretario D. JULIO
PLANCHAT OCHANDO
MANIFESTANDO: En el día de
ayer con motivo de haber estado ordenando el chalet de su propiedad sito en la
calle La Barca s/n de la Partida "PLA DE LA BARCA"
del término municipal de
Benaguacil (Valencia), con motivo del robo sufrido y del que puso la
correspondiente denuncia el día 1º de Marzo del año en curso,
encontró en el armario
ropero de una de las habitaciones y entre la ropa un paquetito de papel de
aluminio, conteniendo CINCO billetes de DIEZ MIL PESETAS,
que habiendo consultado con
su esposa y familiares este no es de su propiedad, desconociendo de quién
pudiera ser y ante la evidencia de que en su chalet
pudo estar el buscado
ANTONIO ANGLÉS MARTINS, hace entrega del mismo a la Guardia Civil, para que de
el curso que corresponda.
PREGUNTADO: Si le falta
algún objeto o ha encontrado algún efecto que no sea de su propiedad.
MANIFIESTA: Que ha echado en
falta un reloj de señora chapado en oro, del que no recuerda marca y con valor
aproximado de 18.000 pesetas.
PREGUNTADO: Si tiene algo
más que añadir a esta su declaración.
MANIFIESTA: Que no, que lo
dicho es la verdad...
En realidad el dinero no
había aparecido tan escondido... Además, la Guardia Civil había olvidado
reseñar en su informe que, en la mesa del salón, había
dos ceniceros llenos de
colillas de cigarrillos de la marca "Ducados" y que la persona o
personas que habían estado en el interior, se habían bebido una
botella de whisky y dejaron
otra a medias, igualmente sobre la mesa, junto a DOS vasos usados.
Estos "olvidos" de
la Guardia Civil, tenían gran importancia, ya que Antonio Anglés no fumaba y
tampoco probaba el alcohol.
No obstante, el detalle de
la botella aparecía reflejado, aunque parcialmente, en una Nota Confidencial.
DIRECCIÓN GENERAL DE LA
GUARDIA CIVIL
"CONFIDENCIAL"
NOTA INFORMATIVA NÚMERO 128
ASUNTO: 5.1.2.3.-ACTIVIDADES
ANTONIO ANGLÉS
El SIGC. de la 311
Comandancia (Valencia), en nota informativa número 140, de fecha 01 Marzo
actual, dice:
Como continuación a la Nota
Informativa Circular de este Servicio, de fecha 12 actual sobre datos y
características de A. ANGLÉS, se informa que los últimos
datos recogidos son los
siguientes:
En un chalet sito en la
Urbanización La Barca, de la localidad de Benaguacil (Valencia), c/ San
Bartolomé núm. 20, se descubre a las 13,30 horas del día
28 de Febrero actual, que
habían entrado en el interior del mismo.
Reconocido el chalet, se
encontró en el interior una cartera, sita encima de una mesa, un portafotos
conteniendo cinco fotografías tamaño carnet en color,
correspondientes a ANTONIO
ANGLÉS MARTINS.
En el chalet se encuentran
restos de comida, una de las camas de la habitación revuelta de haber sido
usada, botellas removidas y el baño con restos de
haber sido utilizado.
Debajo de la cama fueron
hallados dos jerseys y un pantalón azul de tergal, que no son propiedad de los
dueños del chalet. Notando la falta de dos sacos
de dormir, uno con rayas
verticales azules y verdes, con el interior verde, el otro de cuadros con
colores bancos verdes y rojos.
Igualmente observó la falta
de varias latas de conserva, frutos secos y longaniza de la denominada de
Pascua. (En la localidad de Minglanilla-Cuenca apareció
similar comida abandonada
por ANTONIO ANGLÉS)
Adjunto se remite fotografía
de ANTONIO ANGLÉS MARTINS, encontrada en dicho chalet y realizada
aproximadamente hace un mes, después de que en una peluquería
de esta Capital, se cortase
y tintase el pelo de color negro; con esta ropa apareció en la peluquería
siendo ese día su aspecto algo más delgado.
DESFORMACIONES SEXUALES.- De
acuerdo con informaciones facilitadas por el detenido MIGUEL RICART TÁRREGA y
de los reclusos MIGUEL GARCÍA PÉREZ PÉREZ, MIGUEL
REYES RUBIO y ALFONSO CALVO
RODRIGO con los cuáles compartió galería durante su estancia en prisión, se
confirma su:
Homosexualidad: Se le ha
visto dentro de la cárcel desnudo con un joven
La atracción sexual que
sentía por las niñas menores, que le gustaría violarlas bucal y analmente.
Indiferencia ante mujeres
adultas o incluso jóvenes.
Tendencia a crear adicción a
la droga entre chicas muy jóvenes, para luego dominarlas.
CARACTERIZACIONES.- De
acuerdo con las mismas fuentes informantes utiliza cremas, aceites y otros
productos de conservación de la piel a lo que une depilaciones,
mostrando tendencia y cierta
facilidad para TRAVESTIRSE.
Este cambio de imagen podría
llegar a utilizarlo.
HIPÓTESIS
La localización de la
mencionada fotografía, tamaño carnet, hace suponer que se la hizo para alterar
las distintas documentaciones que tiene.
A) Que abandonada la zona de
Villamarchante, es posible que intente vía Madrid, salir al extranjero, según
manifestaciones hechas por él en el traslado
desde Villamarchante a
Minglanilla. Su origen brasileño, y el de su madre, así como cierto
conocimiento del idioma y apoyo de familiares, es probable que
éste país o Portugal sean
idóneos para su ocultación.
B) Que intente llegar hasta
Madrid, al amparo de la impunidad y anonimato que ofrece una gran urbe y
conviva en ambientes marginales, donde incluso pudiera
contar con algún contacto
del mundo de la droga.
C) Que vuelva de nuevo a
Valencia, creyendo que ha podido bajarse la guardia al creerle fuera, dado que
el conocimiento del entorno y apoyos a nivel familiar
especialmente, le brindarían
cierta seguridad.
La anterior Nota
Confidencial aportaba un dato realmente importante: para la Guardia Civil
"se confirmaba la homosexualidad" de Antonio Anglés. Un dato
que también le habían
facilitado al juez dos de sus hermanos:
ENRIQUE ANGLÉS:
"Que Antonio ha
practicado sexo conmigo".
MAURICIO ANGLÉS:
"Que mi hermano
Antonio, yo en una ocasión abrí la puerta de mi casa y estaba enfrente de un
espejo con ropa de mujer.
Que vi a mi hermano vestido
de mujer, no sé si eso aporta algo.
Que mi hermano creo que si
es homosexual.
Me acuerdo cuando era
pequeño, yo y un par de amigos más, para sacarnos un dinerillo, le hacíamos
masajes a él, y él nos daba 500 pesetas, y en una ocasión
nos dijo que nos daba mil
pesetas si le hacíamos una paja y nosotros nos levantamos y nos fuimos".
¿Cómo podía explicar que un
homosexual fuera el presunto violador de tres chicas de 14 y 15 años?
Desde ese primer día de
marzo de 1.993, oficialmente, la Guardia Civil no volverá a tener constancia de
la presencia de Antonio Anglés, excepto una extraña
confidencia que recibió el 9
de mayo, cuando un joven -cuyo nombre iba a aparecer meses después en el
sumario- se presentó en el cuartelillo de Catarroja.
"A las 16,30 horas hoy,
se personó en estas Dependencias RAMÓN LOSA RAGA, con domicilio en Catarroja,
el cual quiere mantenerse en el anonimato, se recibe
noticia de que ANTONIO
ANGLÉS MARTINS podría estar escondido en la población de Silla, recogido por un
tal RUBÉN, "yonqui", delincuente habitual, sin tener
más datos del mismo.
Los motivos en los que basa
esa hipótesis son:
-Que el tal RUBÉN desde hace
unos meses y según los "yonquis" de la zona, no comete robos ni
atracos, estando desconectado de ellos y sí dice, realiza grandes
compras de drogas, haciendo
éstas en Valencia, así como grandes cantidades de comida.
-Era amigo de Antonio
Anglés, siendo el único que le visitaba en la cárcel y le llevaba comida y
dinero.
-Según los
"yonquis", se administra medio gramo de droga diariamente, por valor
de 15.000 o 20.000 pesetas diarias.
Realizadas gestiones y
puestos en contacto con Comandante de Puesto de la Guardia Civil de Silla, nos
participa que el aludido RUBÉN, presenta la siguiente
filiación: RUBÉN DARÍO
ROMERO PARDO, nacido en Castril (Granada), con fecha 21-II-66, con domicilio en
Silla (Valencia).
Como en otros muchos casos,
se desconoce las gestiones que la Guardia Civil realizó, y nada se podrá ya
saber al respecto porque Rubén Darío Romero Pardo
falleció poco tiempo
después, víctima de su afición a las drogas.
Sin embargo, si hacemos caso
a las diligencias realizadas, esta vez por la Policía, Antonio Anglés no podía
estar en mayo en Valencia, puesto que dos meses
antes habría huido de
España.
DIRECCIÓN GENERAL DE LA
POLICÍA
SERVICIO CENTRAL DE POLICÍA
JUDICIAL -Grupo de Homicidios-
Madrid, 7 de mayo de 1.993
Asunto: Dando cuenta
gestiones sobre localización de Antonio ANGLÉS MARTINS
En relación con las
investigaciones que se llevan a cabo por este Servicio Central, con el fin de
lograr la localización y detención de Antonio ANGLÉS MARTINS,
se participa lo siguiente:
Sobre el día 15 de marzo de
lo corrientes, se detectó la presencia de dicho individuo por la zona de la
playa portuguesa de Caparica, próxima a la ciudad
de Lisboa, por lo que
inmediatamente se trasladan Inspectores del Grupo de Homicidios de este
Servicio Central a Lisboa, con el fin de poder comprobar
la veracidad de dichos
extremos.
De las primeras gestiones
que se realizan en la capital portuguesa, y de la entrevista mantenida con la
persona que lo vio por esa zona a Antonio Anglés,
se pudo determinar que el
referido pudo llegar a Lisboa hacia primeros del mes de marzo, permaneciendo en
la zona hasta el día 18 de ese mismo mes que
embarca en un barco con
destino a Dublín, pernoctando durante este tiempo en los contenedores de la
zona portuaria de Lisboa.
Como se ha dicho, el 18-3-93
Antonio Anglés embarca como polizón en el barco de nacionalidad inglesa
"City of Plymouth escondiéndose entre los contenedores
de carga, cuando este barco
se encontraba fondeado en el puerto de la capital portuguesa.
El día 23-3-93, sobre las
3,10 horas de la madrugada, es descubierto en el interior del barco en una
cabina, y a las 7,35 horas del mismo día consigue huir
del barco en un bote
neumático, siendo recogido y auxiliado por un helicóptero de la marina
francesa, quiénes lo devuelven al mismo barco. Esto tiene lugar
a unas 300 millas de la
costa francesa, concretamente, en el golfo de Gascogne y a la altura de la
ciudad de Burdeos (Francia).
El día 24-3-93, el capitán
del barco mencionado solicita ayuda a la policía de Dublín, para detener y
hacerse cargo del referido polizón. Cuando dos policías
entran en la cabina en que
se encontraba retenido el polizón, descubren sobre las 23,00 horas del mismo
día, que éste nuevamente ha huido de la cabina.
Las últimas personas que ven
a bordo del barco al polizón, lo hacen sobre las 18 horas de ese mismo día.
Desde ese momento y hasta la fecha, no se tienen
noticias del paradero de
Antonio Anglés.
Al día siguiente de suceder
estos hechos, es encontrado en el puerto de Dublín, un culote (salvavidas)
perteneciente al barco de referencia.
Antes de la última huida de
Antonio Anglés, le es ocupada por el capitán del barco documentación portuguesa
consistente en una Cédula marítima, un Billete
de identidad y una Cédula
personal, todas ellas a nombre de Carlos Joaquín CARVALHO GONZALEZ MARTINS, que
corresponde a la persona con la cual contactó
en Lisboa, y a la que
posiblemente se la sustrajera, antes de abandonar dicho país.
Ante tales hechos, y con el
fin de continuar la investigación para a localización y detención del referido
Anglés, se considera de interés mantener una
entrevista con el detenido
Miguel RICART TÁRREGA, que se encuentra a disposición de dicho Juzgado, por lo
que se recaba la correspondiente autorización.
El mencionado está ingresado
en el Centro Penitenciario de Herrera de la Mancha.
La aventura extranjera de
Antonio Anglés forma más parte de la leyenda que de la realidad. De hecho, en
el sumario no existe prácticamente dato alguno.
Además, para la Guardia
Civil, el fugitivo desapareció en la localidad conquense de Minglanilla, como
lo demuestra la siguiente diligencia, realizada un
año después.
HECHOS COMPROBADOS ANTONIO
ANGLÉS
Don JOSÉ MORENO ALEGRE
Instructor y Don CARLOS SANZ CERCANO Secretario, ambos Guardias Civiles, con
destino en la 311ª Comandancia de la Guardia Civil de
Valencia, prestando sus
servicios en la Unidad Orgánica de Policía Judicial, por medio de las presentes
hacen constar:
En Valencia a diecinueve de
mayo de mil novecientos noventa y cuatro.
HECHOS COMPROBADOS
Desde su desaparición el
27-01-93 hasta su marcha a Minglanilla en fecha 10-02-93, transcurren 15 días,
durante los cuales se demuestra la presencia de
ANTONIO ANGLÉS en los
siguientes lugares:
Taxi que lo trasladó a
Alborache el mismo día 27.
Permanencia en Estación de
Renfe de Valencia y calle Pelayo.
Visita a peluquería en c/
Fernando El Católico 61 de Valencia.
Permanencia en la zona de la
Estación de Villamarchante.
Permanencia en un chalet de
la localidad de Benaguacil (Valencia).
Avistamiento por unos
jóvenes en una cabina telefónica de Benaguacil.
Traslado desde
Villamarchante a Minglanilla.
Sea como fuere, lo único
cierto es que Antonio Anglés no ha aparecido. Ni vivo, ni muerto
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