Mozart, descubrir al genio
Lección: 6
Capítulo: Último viaje a París
Una vez allí, el único modo de subsistir es dando clases,
algo que, a Wolfgang, no le gusta nada. Tiene un buen
recuerdo de la otra vez que estuvo, pero
esta vez es diferente: no es acogido por la gente tal y como
lo hicieron entonces; la opinión negativa que tenía su querida Eloísa sobre la
ciudad tampoco
ayudó; y, finalmente, muere, allí, su madre.
Leopoldo, desde Salzburgo, intenta convencer al joven para
que regrese. Para conseguirlo necesitará la ayuda de Grimm,
Karl Theodor y el padre Martini.
El 26 de septiembre embarca en un carruaje de camino a
Estrasburgo, se parará después en Mannheim y, al
final, en Munich, dónde está Eloísa. El 16 de enero
de 1779 pisa, de nuevo, su población natal para
reencontrarse con su padre y su hermana. Allí le espera un nuevo cargo -el de
organista de la catedral-
que le mantiene en la ciudad. A lo largo de 1780 compone muy
poco. A finales de año, se desplaza a Munich para cumplir un encargo de Karl Theodor: una
ópera seria para el carnaval. Su título será Idomeneo, rey de Creta y se estrena el 29 de enero de 1781,
cuando Mozart ya había cumplido los 25 años. El
estreno cuenta con la presencia de Leopoldo, Ana María y
resulta un gran éxito. Queda marcado, con esta obra, el principio de la plena
madurez de Mozart
y un cambio en su existencia.
Colloredo lo llama para
trasladarse a Viena, junto con el resto del séquito del arzobispo. Mozart, espera encontrar allí todo lo que no se le ofrecía
en
Salzburgo, pero lo que se encuentra el músico es un enorme
disgusto con Colloredo, con quien tiene una discusión
que termina para extinguir su relación.
A partir de entonces, tiene que buscarse la vida. Empieza
dando algunas clases, publica sonatas y compone el libreto de El rapto del
serrallo para ser
estrenado delante del gran duque de Rusia. Llega, así, a
realizar el sueño de escribir una ópera alemana. Se estrena en junio de 1782 y
el público lo acepta
como un triunfo. Pero la relación con su padre continúa
siendo bastante fría. Ahora, lo único que Wolfgang
espera es obtener la bendición de su padre para
la boda con Costanza Weber, hija de la patrona de la casa dónde se aloja y hermana de Eloísa.