Mozart, descubrir al genio
Lección: 13
Capítulo: Sus mejores obras: La flauta mágica
Es considerada como la primera ópera del género serio alemán
y, en Mozart, es la puerta abierta al romanticismo.
Seguirán este camino Beethoven y Weber.
Podemos encontrar en ella símbolos masónicos, algunos
secretos mágicos y una ambientación egipcia. Todos estos elementos son
resaltados por la fuerza de
las composiciones de Mozart.
Para los expertos es evidente la influencia del recuerdo de
su niñez y del carácter infantil que sigue teniendo en esa edad. El niño, para
los románticos,
representa ser el estado superior de veneración, de
diversión y de inspiración imprescindibles para una buena composición. Quizás
por esto, la idea de
componer una ópera tan fantástica como La flauta mágica era
una oportunidad que no podía dejar escapar este joven autor. También era la
oportunidad para
acercar el público al mundo infantil y mágico que muchos
habían olvidado. Finalmente, la obra que se representó fue una fantasía
refinada y misteriosa
que dejo sin aliento a todo aquél que la presenciaba.
La obra se estrenó en Viena, ciudad que recibió la primera
sesión de una forma discreta, pero su aceptación iría aumentando con el tiempo.
Aún no cumplido
un año desde su muerte se presentó en Praga donde triunfó
desde su inicio. En 1793 en Francfort sur Mein y
Munich, además de muchas otras ciudades como
Linz, Berlín, Mannheim, Ausburgo, Treves, entre otras. En
todas ellas la obra fue muy aplaudida, pero no tardaron en llegar algunos
arreglos y parodias
que se pasearon por diversos escenarios europeos. No es
hasta principios del siglo XIX que la obra original es estrenada en París y
Londres.
Hoy en día es considerada como la obra romántica por
excelencia. Es también, la obra de Mozart más
representada a lo largo de su historia y la que tuvo
más éxito estando él en vida.