SONETO CON SED
 


Leyendo un día un libro, de repente,

hallé un ejemplo de melancolía,

un hombre que callaba y sonreía,

muriéndose de sed junto a una fuente.

Puede ser que mirando la corriente,

su sed fuera más triste todavía,

aunque acaso aquel hombre no bebía,

por no enturbiar el agua transparente.

Y no sé más. No sé si fue un castigo,

y no recuerdo su final tampoco,

aunque quizás lo aprenderé contigo.

Yo enamorado, soñador y loco,

que me muero de sed y no lo digo,

que estoy junto a la fuente y no la toco....

     -------------  

 

  Volver al índice