ANHELOS.
RELATOS Y CUENTOS DEL ESTADO DE VERACRUZ.
Irma Gpe. Vela Meza.
Febrero 2005-02-09
PRÓLOGO.
LOS COLONOS.
Al norte del estado de Veracruz, allá por 1833 en la ribera izquierda del río Nautla o también llamado Bobos, un grupo de familias francesas procedentes
en su mayoría de Franche Comté , Champlitte y Borgoña; fundaron lo que hoy conocemos como el poblado de “San Rafael”.
Durante los primeros años de la colonia estas gentes vivían en chozas, dedicándose al cultivo del frijol, de la vainilla y a la distribución de sal procedente
de campeche e internada en la región mediante canoas.
Obligados a pagar una elevada renta al cacique, atacados por enjambres de mosquitos, serpientes llamadas “nauyaqui”, tigrillos, jabalíes; la lucha por sobrevivir
y lograr hacerse de un trozo de tierra para trabajarla y construir una casa, no fue fácil.
El licenciado Rafael Martínez de la Torre se compadeció de los humildes colonos de Jicaltepec. Compró toda la extensión de tierra situada sobre el margen
del lado izquierdo del río con el fin de fraccionarla en lotes y venderla a los pobres colonos mediante pagos a plazos.
La colonia se cambió de Jicaltepec y se instaló al otro lado del río, de este modo nace lo que hoy conocemos como San Rafael. La suerte de los migrantes
franceses cambió, se vieron beneficiados gracias a la intervención del filántropo y su producción agrícola se incrementó de manera notable. Tanto, que
llegó a ser el mayor productor de vainilla en el territorio nacional. Pero además de este producto, prosperaron en muchos otros cultivos así como en la
cría de ganado vacuno.
Pasaron muchas décadas, para 1900 la colonia francesa establecida en la ribera izquierda del río Bobos, crecía próspera y alegre, dedicada a la ganadería,
la fabricación de queso, pan, cultivo de chalote, vainilla, naranjas, etc.
En esta tierra de selva subtropical, indígenas y colonos, se mezclan para forjar la imagen de los pueblos y ranchos que proliferan en la región.
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