LA LIBERTAD DEL PRISIONERO.

 

Irma Guadalupe Vela Meza.

 

a través de la distancia llegaba a mis oídos

el dulce timbre de tu armoniosa voz.

En el hastío de la soledad

rompía el silencio de la oscura cárcel y alegraba al prisionero.

 

Solo era tu voz, jamás vi tu figura.

Nunca acaricié tu piel, no toqué tus cabellos, no ví tus ojos, no besé tus labios. Pero tu dulce voz penetró en mí,

se alojó en mi corazón e iluminó mis pensamientos.

 

Todas las tardes, poco antes del crepúsculo, pasabas de camino,

quién sabe a dónde te dirigías,

nadie sabía por qué venías y a dónde te marchabas cuando tu canto terminaba.

 

¿Por qué lo hacías?... ¿Cuál era el motivo?... ¿Para quién era tu canto?.

 

En el fondo de mi ser, ocultaba una ilusión. Imaginaba que tu canto era para mí. Que tu presencia al otro lado del muro se debía a mí.

Soñaba que eras la otra parte de mi ser, la que estaba libre,

la que podía cantarle al amor, a la libertad.

Eso me ayudó a pasar las horas, los días, los meses, los años;

el tiempo que duró mi cautiverio.

 

Un día, la reja de la prisión se abrió para que pudiera salir a la luz, a la libertad. Extendí las alas, intenté ir a tu encuentro, deseaba verte, tocarte, saborearte.

Ahora podía estar al atardecer del otro lado del muro, esperando tu llegada,

pero el crepúsculo vino y se fue, la noche cubrió el muro y la calle.

Tú no llegaste, tu voz no se escuchó.

 

¿Por qué no viniste a mi encuentro?...

¿No sabías lo mucho que anhelaba poder verte, tocarte, escucharte?.

 

Todos los días, a la hora del crepúsculo, volvía a la calle,

me acercaba al muro de mi antigua prisión con la esperanza reflejada en el rostro, con la ilusión albergada en el corazón.

Pasó el tiempo, te seguí buscando, pero tú te marchaste de mí,

solo fuiste un breve suspiro que se cruzó en el sendero de mi vida

y mientras el ansia de escuchar tu canto iluminó la soledad del prisionero,

la desdicha de no hallarte confinó en las tinieblas al hombre libre.

 

Fin.

 

 

    SECCIONES DE AYUDA    

  VOLVER A LOS RELATOS DE IRMA VELA!

 

  VOLVER A LA BIBLIOTECA DE IRMA VELA!