LA FLOR QUE ME REGALASTE
La flor que me regalaste, condensa en sí nuestro tiempo;
impregna con su perfume, la amplitud de este universo.
En cada pétalo enuncia la tersura de su misterio,
con su color embellece, la palidez del silencio.
La flor que me regalaste, simboliza nuestros momentos,
en el verdor de sus hojas, esperanzados residen los secretos,
por la esbeltez de su tallo, caminan nuestros recuerdos.
En las espinas ausentes, evocados son nuestros duelos.
La flor que me regalaste, alberga un poco del cielo,
testigos de los capullos que a la luz del sol se abrieron.
Cómplice de mil refugios, memoria de nuestros besos,
los que produjo la espera, en la que floreció el deseo.
La flor que me regalaste, historisa nuestro encuentro,
retrotrae aquellos días, los primeros en tenernos,
hace presente el pasado y del porvenir, pensamientos,
del hoy atesora todos los intensos sentimientos,
la flor que me regalaste, lleva en sí el mismo incierto;
destella todo su brillo, pues sabe de efímeros tiempos,
expande su belleza ahora, mañana tal vez haya muerto,
pues se trata de una rosa, y su vivir no es eterno.
La flor que me regalaste, tal vez marchite sin quererlo,
por eso , aunque ya sepamos que morirá en algún momento,
quedémonos con los tesoros, que en ella hayamos descubierto,
invistamos nuestras almas, de perfumados recuerdos.
A la flor que me regalaste la cuido como algo nuestro;
en su símbolo permanece, la llama que estamos ardiendo.
Por eso, si tal vez muere, que no muera el símbolo nuestro,
el que nunca ya olvidarlo, aunque querramos, podremos.
Hoy que quizá no te vea, me refugiaré en secreto
en contemplar esta flor, en ella residen los ecos
de lo que juntos sembramos, y de lo que cosecharemos.
Y en este mirar tu rosa, se alimentará el deseo,
que al tenerte nuevamente entre mis brazos gimiendo,
te llevará hasta la luna, y te estremecerá sintiendo.
Hoy dormiré en tu imagen, anidada entre mis senos,
con tu piel, y con mi piel, penetrándonos, inmersos.
Hoy soñaré con vos, amándome con el cuerpo,
mientras tanto con esta flor, tengo tu alma aquí latiendo,
y embriagada por tu amor, expongo todos mis misterios,
tal vez para que te cuente, y te haga partícipe de ellos.
La flor que me regalaste, dice en su idioma: TE QUIERO!